- Vicente Blanco no ganó un título del mundo, pero será recordado por los nicaragüenses
Wilder Pérez [email protected]
Vicente “El Yambo” Blanco, nunca obtuvo un fajín que lo identificara como campeón del mundo. En lugar de eso, lo que se ganó fue un anillo valorado en miles de córdobas, que lo identifica como miembro del Salón de la Fama del deporte nicaragüense.
El día que fue exaltado a la “inmortalidad” del deporte, nadie se vio más feliz que él. Su desfile por el Salón, por primera vez como miembro, fue tan cuidadoso que parecía acariciar la alfombra roja con sus pies.
Su mente se puso tan lúcida, como lo hubiera estado si no hubiera malogrado la única oportunidad que tuvo para pelear por la corona del mundo en el peso pluma contra David Cotey. El hombre que se fajó con Rubén Olivares, Cucho Castillo, Miguel Riasco, Rigoberto Riasco, Alfredo Marcano, entre otros, habla con LA PRENSA un poco de su experiencia.
— ¿Qué significa?
Para mí es un honor. Por fin me reconocieron lo que hice años atrás, no fui campeón del mundo, pero hice buenas peleas; fui campeón nacional y centroamericano, estuve tercero en el ranking mundial de los dos organismos que existían.
— ¿Desde cuándo esperaba esto?
Desde hace unos años, cuando nombraron a un boxeador. Dije, por qué no me iban a nombrar a mí, sin embargo no fue posible. Pero Dios tenía preparado este momento para mí.
— ¿Vale la pena entrar?
Sí, no es necesario que den pensión, nuestros hijos se deben sentir satisfechos por lo que los padres hicimos algún día.
— ¿Cómo recuerda su carrera?
Recuerdo algunos errores, por ejemplo, teniendo una pelea por el campeonato del mundo ya firmada, con David Cotey, me fui a pelear a Estados Unidos, y no tenía nada que ver.
— ¿Ese fue su peor momento?
Claro que sí, creíamos que podíamos lograr ser campeón del mundo, me llegó la oportunidad, pero no la aproveché por falta de conocimiento.
— ¿Qué opina de su hijo?
Tiene para ser campeón, lo que lo ha matado es que no toma las cosas como son. Ha peleado cuatro veces por título mundial y no ha ganado, yo ya le dije lo que tiene que hacer, ya me cansé, pero no hace caso.
— ¿Su mejor momento?
En 1974. Realicé cinco peleas y no perdí una sola. Me sentía satisfecho, fue lo que dio la oportunidad de firmar por campeonato del mundo.
— ¿A qué se dedicaba aparte del boxeo?
Sólo al boxeo, es que si estás en el boxeo y te dedicás a algo más, no vas a ser bueno en nada.
— ¿Ganó buenas bolsas?
Pues sí… más o menos… en aquel tiempo llegué a ganar cinco mil dólares.
— ¿Cómo quiere ser recordado?
Como quieran recordarme, porque las cosas no son como uno quieren, sino como se merecen.