- Jurados de conciencia carecen de educación para discernir entre la culpabilidad y la inocencia, dice presidenta de la CSJ
- Es “un sistema atrasado”, señala el magistrado Cuadra, quien asegura que los jurados “se duermen, no ponen atención”
Ary Neil Pantoja [email protected]
Las máximas autoridades de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) cuestionaron la figura jurídica del jurado de conciencia, sugiriendo dejar de realizarlos o al menos reformular su papel en el juicio, para evitar injusticias.
La presidenta del Poder Judicial, Alba Luz Ramos, dijo que “en las actuales circunstancias de Nicaragua, los jurados de conciencia no deberían existir” por los problemas políticos, sociales, económicos, culturales y educativos que afectan a la población nicaragüense.
Aunque el jurado de conciencia parecer ser la máxima expresión de la democracia y de la justicia participativa, Ramos señaló que Nicaragua y sus ciudadanos no tienen el desarrollo adecuado para discernir entre la culpabilidad y la inocencia de una persona.
“Yo le decía a un profesor que en la población de Nicaragua hay un alto porcentaje de analfabetismo, no hay una gran cultura jurídica; y él me dijo que el jurado de conciencia no tiene por qué hacer un análisis jurídico de las pruebas ni tiene por qué conocer de leyes, porque el jurado de conciencia es la conciencia del pueblo”, expresó Ramos.
La Presidenta del Poder Judicial hizo el comentario debido a que el pasado martes, seis de mayo, un jurado de conciencia absolvió de culpa al ex contra Tirso Moreno Aguilar, quien el 22 de octubre del año pasado mantuvo secuestrado, pistolas en manos, a parte del personal de la sala de redacción del diario LA PRENSA.
Pese a los defectos o debilidades que puede presentar este sistema jurídico, Ramos dijo que el jurado de conciencia es la máxima expresión de la democracia, porque permite la participación directa de la sociedad civil en la administración de justicia, “nos guste o no”.
“En lo personal, considero que Nicaragua no tiene las condiciones de desarrollo económico, cultural e intelectual para tener jurado de conciencia”, señaló Ramos.
“ES ATRASADO”
El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Armengol Cuadra, dijo que el jurado de conciencia “es un sistema atrasado”, y “desde que era procurador en los años 80 he cuestionado el jurado de conciencia, porque es un sistema muy atrasado, estaba contemplado en el Código Penal del siglo antepasado (XIX)”.
Cuadra señaló que es “engorrosa” la lectura de un expediente judicial, y los miembros del jurado “se duermen, no ponen atención, y después cuando van a deliberar en la sala puede prevalecer el criterio de una persona que generalmente dice: ‘Hay que darle una oportunidad’ (al procesado)”.
Sin embargo, el Vicepresidente del Poder Judicial dijo que con el nuevo Código de Procedimiento Penal (CPP), el papel del jurado de conciencia cambió. “Ahora los miembros del jurado ya no se van a dormir y van a poner atención, porque están conociendo la prueba y el proceso desde el inicio, y no a través de la lectura de un expediente sin sentido”, enfatizó.
¿CÓMO LOS ELIGEN?
El Concejo propone a 400 miembros del jurado, que participarán durante un año en los casos que quedaron pendientes con el antiguo Código de Instrucción Criminal (In). Para el nuevo Código de Procedimiento Penal (CPP) son electos 400 miembros del jurado, pero a través del padrón electoral que maneja el Consejo Supremo Electoral (CSE).
Cada jurado está integrado por cinco miembros, uno de los cuales es el presidente, que puede ser un juez propietario o un juez suplente, designado por el juez que conoce la causa.
Un día antes del jurado de conciencia, los miembros son electos al azar de una lista propuesta. A este proceso se le conoce como “desinsaculación”. El juez que conoce la causa mete en una tómbola unas bolas numeradas (insaculación) y luego procede a la desinsaculación.
Los desinsaculados son notificados ese mismo día, para que se presenten al día siguiente a integrar jurado. Hasta ese momento se les dice el número de la causa en la que participarán.
SOBORNO ES VIEJO
La presidenta y el vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alba Luz Ramos y Armengol Cuadra, respectivamente, coincidieron en que es difícil detectar si los miembros de un jurado de conciencia han recibido “coimas” (sobornos) para favorecer a un reo. Sin embargo, Cuadra no descartó que los jurados sean “coimeados”. Comentó que el soborno a jurados es una práctica de vieja data.