Julio Centeno Gómez
Referente a la injuriosa gacetilla de Fabián Medina del jueves ocho de mayo, la dispenso por la razón que él invoca que no me conoce.
Medina debe preguntarle a su patronal y a sus editores si me conocen como defensor de delincuentes. Él particularmente insulta al Ministerio Público, sin conocer su realidad y trascendencia en este país, posiblemente por ignorancia.
Referente al caso del señor Tirso Moreno versus LA PRENSA, el Ministerio Público, que conoce de más de 60,000 casos penales al año, no responde por la decisión que un jurado de conciencia, expresión máxima de la justicia democrática de un país, tomó en este caso, donde esta institución actuó con objetividad imparcial.
Si el abogado de hoy de LA PRENSA, verdugo de ayer de la misma cuando el suscrito defendía los intereses y personas de ese Diario gratuitamente, se equivocó en su actuación legal, deben aceptarlo.
Tal vez si al señor Tirso Moreno le hubieran procesado por la conducta ilícita adecuada, a estas horas una sentencia de mero derecho lo tendría condenado. Pero los soberbios no aceptan sus errores. Agradezco sus ofensas al señor Fabián Medina pues ponen de manifiesto lo único que sabe hacer a perfección en sus gacetillas.
Fiscal General de la República.