- La falta de señalización de un camión estacionado en la vía y el exceso de velocidad fueron las causas del choque
- Las víctimas regresaban de Matagalpa hacia Masaya, en el camión cargado de hortalizas y legumbres
Luis Alemán,Miguel FloresCarlos Martí[email protected]
Llanto y dolor es lo que viven tres humildes hogares de la ciudad de Masaya, que perdieron a sus seres queridos en un trágico accidente registrado la noche del pasado miércoles en el kilómetro 38 de la Carretera Norte, entre San Benito y Las Maderas.
El camión blanco, de barandas, placas 213-423, que era conducido por José Andrés Ñurinda, chocó contra la parte trasera del camión volquete placas 068-772 el que por falta de combustible se quedó sobre la vía, y su conductor –Humberto José Suárez– no puso ninguna señal lumínica de advertencia.
William Centeno López, 21 años de edad; Ruth García Vásquez, 27 años, y Marvin Antonio Alemán López, de 22, perecieron en el fatal accidente, cuando regresaban de Matagalpa de vender frutas y otros perecederos.
Dos de los fallecidos, Centeno López y Alemán López, viajaban en las barandas del vehículo, mientras que García Vásquez, lo hacía en la cabina del camión.
Entre los lesionados que aún están hospitalizados en Managua, se encuentran José Andrés Ñurinda, de 40 años, quien conducía el camión. Éste fue sacado voluntariamente por sus familiares del Hospital “Roberto Calderón” y trasladado al hospital de Masaya.
Otros de los lesionados son Francisco López, de 37 años, quien se encuentra en la Sala de Varones del Hospital “Roberto Calderón”, con fracturas en la mandíbula y en la pierna izquierda, mientras tanto Juana Catalina López, Rosa Esperanza y Yadira Vásquez fueron dadas de alta, lo mismo que Juana Catalina López y Francisca Castillo.
DRAMA FAMILIAR
Marvin Antonio Alemán López fue velado en la comarca La Reforma Número Dos. En el humilde hogar la familia lloraba su muerte mientras rogaba a Dios por la vida de Francisco Javier López, quien se encuentra internado en el Hospital “Roberto Calderón”.
A pocos kilómetros de distancia, en la comarca Las Flores, era velado el cadáver de William Centeno López, de 21 años de edad. Centeno era el único sostén de su familia, que ahora lamenta su muerte.
Mientras en el barrio Monimbó, en Masaya, de Las Lomas de Sandino una cuadra abajo, era velado el cadáver de Ruth García Vásquez, que viajaba en la cabina del camión.
EXCESO DE VELOCIDAD
Yadira María García Vásquez, una de las sobrevivientes del accidente, relató que el camión en que viajaban, circulaba a exceso de velocidad. “Nosotros le dijimos a don José (el conductor), que redujera la velocidad”, pero no lo hizo, hasta que sentimos el golpe que nos dejó aturdidos”, afirmó Vásquez, quien perdió a su hermana Ruth, de 27 años, y tiene lesionada a otra hermana de nombre Rosa Esperanza.
Según García Vásquez, al conductor le gustaba correr mucho. “No era necesario, porque ese día veníamos bien temprano”, relató, asegurando que en otras ocasiones regresaban de esos viajes a las 8:00 de la noche.
POLICÍA INVESTIGA CAUSAS DE LA TRAGEDIA
La Policía de Tipitapa consideró que el trágico accidente fue originado por la falta de visibilidad y la ausencia de señales de un camión aparcado en la carretera.
El teniente Manuel Campos Castellón, jefe de Información y Análisis de la Policía del Distrito Ocho, informó que el conductor Humberto Suárez “no había puesto las luces laterales ni el triangulo lumínico, ni otro tipo de señal que pudiera alertar a los conductores que circulaban a esa hora de la noche, cuando la visibilidad es mínima”.
Después del accidente, Humberto Suárez se dio a la fuga y hasta ayer la Policía todavía no lo había ubicado.
Agregó que el camión blanco de barandas viajaba a exceso de velocidad y que por esa razón su conductor no tuvo tiempo de maniobrar para evitar el impacto.
Informó también que el tramo que va del kilómetro 15 hasta el 58 de la Carretera Norte, es muy peligroso porque predomina el exceso de velocidad.
En lo que va del año, en el municipio de Tipitapa se han registrado casi 80 accidentes con resultado de 12 muertos y 34 lesionados.
«VENÍA DESPACIO»
Don José Andrés Ñurinda, conductor del camión, aseguró que él manejaba a 60 kilómetros por hora, pero la falta de señales lumínicas le impidió ver que en el mismo carril estaba parqueado el camión amarillo. “Cuando me percaté, lo vi como a siete metros, a esa distancia ya no podía hacer nada”, relató.