Poco antes de las 5:00 p.m. del martes pasado, los agentes antidroga de la Policía de Bluefields irrumpieron en la casa de Ezequiel Serrano Rodríguez en busca de droga.
Los policías no encontraron evidencias en la casa de Serrano Rodríguez, porque según ellos, el muchacho la había lanzado al patio de otra casa.
Sin embargo, Ezequiel Serrano Rodríguez dijo que las piedras de crack que la Policía encontró fuera de su casa, no eran de él. “Eso no es mío, es de ellos (de los agentes). Ni sé a lo que me van a meter, no sé nada”, dijo brevemente mientras permanecía esposado.
Mientras, doña Sodelba Rodríguez Alemán, madre del detenido, observa desde su casa ubicada a pocos metros de la de Ezequiel, el operativo policial contra su hijo, se preguntaba molesta: “¿Por qué están haciendo registros, todo el tiempo es maña que ellos (los policías) tienen de estar jodiendo, entran a las casas aventando gente y toda mierda. Yaaaa, ¿Por qué están haciendo registro en la casa de mi hijo si ellos saben que él no tiene ni mierda? Si él tiene tal vez sus reales es porque yo se los dí con la lotería que yo me gané. Me gané la lotería. ¿Cuál es el tema que tienen contra mis hijos y contra mi casa? ¿Por qué todo el tiempo ellos hacen la misma cosa? Entran a la fuerza, ellos hacen lo que ellos quieren, los enchachan”.
Rodríguez también dijo: “A la otra vez, a mí varias veces me han llevado como tres o cuatro veces, sin más ni más. Entraban a catear mi casa y nunca encontraban nada. Ellos caminan buscando droga. ¿Por qué caminan buscando droga, por qué no la caminan buscando en la montaña donde en verdad andan con la droga? Allí es donde debieran ponerse ellos de verdad, no empajarse en la casa de la gente”.
Finalmente, la madre del detenido reiteró: “Ellos (los policías) no han encontrado porque sé que mi hijo no tiene droga. Eso es maña que ellos tienen todo el tiempo y ponerle hasta demás de las cosas. Es un odio que ellos manejan contra nosotros. A mí varias veces me han echado presa por nada, absolutamente nada, porque ellos dicen que compraba cosas robadas y nunca me probaron. Yo me saqué en la lotería 170 mil córdobas”.