- Celebraciones a este símbolo del amor de Dios y
la victoria de Cristo sobre el mal y la muerte, se efectuaron en un barrio de San Marcos, en Dolores y en los balnearios La Boquita y Casares
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL / [email protected]
Doña Socorro Sánchez de Calero mantiene la tradición desde hace 42 años en el antiguo Barrio “La Cruz”, de San Marcos y cuenta haber ofrecido la mayordomía al esperar el nacimiento de uno de sus ocho hijos, si éste nacía bien de salud, pues le habían pronosticado que el niño no venía sano.
La fe de esta señora fue puesta al señor de Veracruz, quien le concedió el milagro y desde entonces ella cumple con la promesa que al pasar de los años se ha convertido en un compromiso de toda la familia, que durante un año recogen para los gastos que superan los 26 mil córdobas.
La devoción de la familia Sánchez Calero, este año se extendió a Sor María Romero y como es tradición hicieron una fiesta patronal desde el primero de mayo hasta el tres, cuyo programa contempló juegos pirotécnicos, concierto musical, misa solemne, el santo rosario, procesión y repartición de comidas típicas a todo el pueblo en la ramada que se le preparó a la imagen.
TAMBIÉN EN LA BOQUITA Y CASARES
La devoción y la trascendencia que tiene esta celebración en Carazo, es también reconocida en el balneario La Boquita, donde este año hubo misa campal y la Iglesia hizo presencia para dar un toque más religioso a la celebración, a diferencia de años anteriores.
Este año el mayordomo fue el diputado Miguel López Baldizón, quien cumplió con el compromiso de la fiesta popular, juegos de pólvora y comilonas para el pueblo creyente y visitantes, pues a diferencia de Casares este balneario atrae a miles de visitantes de todo el país por la fama de su fiesta.
En Casares, en la parroquia La Santa Cruz, se celebró misa solemne este tres de mayo a las cuatro de la tarde, presidida por monseñor Jorge Solórzano y se confirmó a 42 jóvenes de las comunidades vecinas. Por la mañana hubo misa y decenas de niños dieron su primera comunión en este balneario.
El padre José Mosqueta, encargado de la parroquia La Santa Cruz, de Casares, hizo énfasis en que la Iglesia celebra “la Redención y la Exaltación al madero de la Cruz como símbolo de amor y fuente de vida”, pero también explicó que la falta de asistencia religiosa en la zona costera de Carazo fue creando una tradición pagana quitándole el verdadero sentido a la fiesta.
Mosqueta, que es originario de Italia, comparte el trabajo evangelizador con los sacerdotes de la “Congregación Combonianos” Alberto Villotti, también de Italia y con Juan Manuel Labajo, de nacionalidad español, quienes están en la zona costera para rescatar el fervor y la devoción del pueblo católico.
El sacerdote explicó que la Cruz que se festeja ahora no es la misma del Viernes Santo, por lo que considera que se debe celebrar con alegría y mucha devoción porque es el “símbolo del amor de Dios y la victoria de Cristo sobre el mal y la muerte”.
MIL VECES JESÚS
La tradición a la Santa Cruz también está muy arraigada en el municipio de Dolores, donde este tres de mayo hubo misa en horas de la mañana, presidida por monseñor Jorge Solórzano, Obispo Auxiliar de Managua y se confirmaron 200 jóvenes que previamente fueron preparados para este sacramento.
-La mayordomía de la fiesta estuvo a cargo de doña Cleotilde López, quien promovió alegres dianas y la repartición de platos típicos al pueblo. La Iglesia Católica de este municipio realizó un triduo de vía crucis desde el primero de mayo al tres; se contempló el Santo Rosario a las seis de la tarde, donde los fieles rezaron con fe y clamaron mil veces Jesús, como es la tradición de antaño.