Maryórit Guevara Gutiérrez [email protected]
Después de la caída de los precios del café a nivel internacional, que afectó considerablemente a los productores nicaragüenses, decenas de cafetaleros han decidido “sembrar” sus esperanzas en el agroturismo.
Una de esas opciones recientes es el proyecto agroturístico denominado “Ruta del Café”, donde están involucradas haciendas de Matagalpa, Jinotega, Ocotal, Estelí y Carazo, sumando alrededor de 71 fincas.
Este proyecto que cuenta con el apoyo de la Cámara Nicaragüense de la Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur) y el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), pretende otorgarle a las haciendas un valor agregado, como es la oferta turística, asimismo ofrecerle al cafetalero una entrada económica extra, durante el período no productivo del grano de oro.
CON FE EN EL PROYECTO
Para Andrés Altamirano, propietario de la hacienda “Kilimanjaro” ubicada en Jinotega, el proyecto es una buena alternativa de desarrollo para todos los cafetaleros, además de constituir una entrada económica más, especialmente durante la época de “silencio” del café.
“Esta propuesta es buena, debido a que nos diversificamos un poco y tenemos otras entradas. Es lógico que el turismo, inicialmente no será lo que va a sostener la hacienda, pero todo inicio es duro y hay que arrancar”, manifestó.
Agregó que su interés por ser parte de la “Ruta del Café” inició en el momento en que bajaron los precios de este rubro a nivel internacional y al tener “tantas cosas bonitas que enseñarle al turista y que podemos explotar con la ayuda de personas especializadas en el turismo rural”.
La hacienda “Kilimanjaro”, la componen 700 manzanas, de éstas 60 son las que producen mil quintales de café oro al año o sea que cada manzana produce entre 15 y 20 quintales por ciclo, los cuales se venden entre 75 y 80 dólares.
El café que tradicionalmente se siembra en esta hacienda es el catoai amarillo y rojo, y el caturra, aunque para este año Altamirano tiene pensado sembrar también el tipo maragogype.
CON PREMIOS
El año pasado esta hacienda fue una de las ganadoras del certamen “La Taza de la Excelencia” y durante la primera fase de la competencia de este año quedó entre las 150 finalistas.
Durante los primeros meses en que esta hacienda abrió sus puertas al turismo nacional e internacional, ha sido visitada por personas provenientes de Alemania, Europa y Costa Rica. “De todos ellos hemos tenido una buena imagen, se van contentos y con grandes deseos de regresar y darle propaganda a este tipo de tour”, puntualizó.
Georges Duriaux, propietario de la hacienda “El Jaguar”, también conserva el mismo entusiasmo y sostiene que lo que los empujó a diversificar la finca fueron los bajos precios del café.
“Eso fue lo que nos empujó a buscar algo nuevo. Nosotros ya teníamos abierta la reserva privada a todo el público y la idea fue construir un alojamiento para que la gente se pueda hospedar. Queremos darle la oportunidad a la gente de conocer otra región de Nicaragua, otro clima y disfrutar de esta naturaleza tan bonita”, expresó.
La hacienda “El Jaguar” tiene 115 manzanas de extensión. De éstas, 20 son utilizadas para la producción de café orgánico y que en los últimos dos años produjeron 200 quintales oro, pero el año pasado por problemas de humedad y enfermedades en la plantación solamente se recolectaron 70 quintales oro. El costo de éste oscila entre los 130 y 135 dólares.