Agencias
PARÍS.- Francia replicó ayer a las amenazas de represalias de Estados Unidos a París por su oposición a la guerra en Irak, diciendo que seguirá actuando según “sus convicciones y sus principios para defender la legalidad internacional”.
El secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, afirmó la noche del martes que Francia sufrirá las consecuencias de su oposición a la intervención militar, pero no dio precisiones.
El ministro francés de Exteriores, Dominique de Villepin, replicó que “a lo largo de la crisis iraquí, Francia, junto con una muy amplia mayoría de la comunidad internacional, ha actuado conforme a sus convicciones y sus principios para defender la legalidad internacional”.
“Seguirá haciéndolo en todas las circunstancias”, recalcó Villepin, cuyas declaraciones en Ankara, donde efectúa una visita oficial, fueron divulgadas por el Ministerio de Exteriores en París.
En una entrevista por la cadena de televisión PBS, el miércoles, el secretario de Estado norteamericano Colin Powell dijo que Francia sufriría las consecuencias de su oposición.
“Se acabó, y debemos echar una mirada a la relación. Debemos estudiar todos los aspectos de nuestra relación con Francia a la luz de esto”, dijo Powell, de acuerdo con la transcripción de la entrevista publicada en la página de Internet del Departamento de Estado.
De Villepin dijo que Estados Unidos no debe “castigar” a su país por oponerse a la guerra en Irak.
Preguntado sobre la posibilidad de que Estados Unidos tome represalias contra mercaderías o empresas francesas, De Villepin descartó que las tensiones transatlánticas condujeran a un embargo.
“Somos amigos, aliados, nuestra relación es fuerte”, dijo.
Durante meses, Francia encabezó en la ONU, junto con Alemania y Rusia, el “frente del rechazo” a las presiones belicistas de Washington, y amenazó con vetar todo proyecto de resolución que diera luz verde al uso de la fuerza, por considerar que las inspecciones de la ONU daban resultados como vía pacífica para desarmar a Irak.
El Pentágono ha recomendado ya medidas para aislar a Francia en la OTAN, por ejemplo, mediante el traslado de las decisiones al Comité de Planificación de Defensa, del que París se retiró en 1966, según ha trascendido.
En un gesto hacia Washington, Francia propuso en el Consejo de Seguridad la suspensión inmediata de las sanciones civiles contra Irak, impuestas en 1990, pero recomendó que el programa Petróleo por Alimentos se mantenga de momento bajo el control de la ONU.
EE.UU., por su parte, exige el levantamiento, no la mera suspensión, del embargo a Irak.
TRES PRINCIPIOS
El canciller de Francia, Dominique de Villepin, dijo que la reconstrucción de Irak debe basarse en tres principios: el “papel protagónico” de la ONU, la protección de la integridad territorial del país, y mantener su riqueza petrolera “en manos de sus dueños legítimos”.