La Secretaría Política y la gobernabilidad

Lincoln Escobar Reyes

Garantizar la gobernabilidad es y debe ser uno de los principales objetivos de todo gobierno democrático, a fin de poder implementar el plan de nación por el cual fue electo. Lo que podría ser cuestionado son los métodos que el gobierno de turno utilice para garantizar esa gobernabilidad.

En el pasado, algunos gobiernos han hecho uso de diversos métodos política y éticamente inaceptables com: la fuerza militar, la represión política, la violación a los sistemas democráticos de elección, la confusión Estado-partido, el clientelismo político y los “pactos” políticos, con el propósito único de reducir o eliminar todo vestigio de ingobernabilidad que pudieran generar algunas políticas gubernamentales. Nuestra cultura política requiere de ganar mayor confianza en la planificación y en la persuasión política, dentro del marco democrático y la ética, como métodos socialmente aceptados para garantizar esa ansiada gobernabilidad.

El actual gobierno del presidente Bolaños ha demostrado que existen métodos éticos y democráticos que son efectivos. Aún frente a una correlación de fuerzas poco favorable en la Asamblea Nacional, ha logrado mantener la gobernabilidad deseada y a la vez ha implementando políticas que responden a su compromiso con el pueblo nicaragüense, como ha sido la lucha contra la corrupción, el veto al Presupuesto General de la nación, etc. Ciertamente, esta nueva forma de hacer política no es fácil, especialmente teniendo que luchar contra una lógica política tradicional que le es adversa, por lo que se ha tenido que destinar muchos esfuerzos de planificación y de relaciones humanas persuasivas. En este mismo marco de acción política, en determinado momento, el gobierno consideró necesario llevar a cabo una política de acercamiento con los diputados liberales y la armonía en el PLC desde la Secretaría de Asuntos Políticos creada por la Presidencia de la República, con el propósito de tener éxito en la lucha contra la corrupción y garantizar la gobernabilidad. Esfuerzos del gobierno que en ese momento no fueron cuestionados porque se consideró que se respetaban las reglas del juego democrático, se llevaban a cabo sin transgredir las normas éticas socialmente aceptadas y se perseguían metas de interés nacional.

A sólo un año y tres meses de Gobierno, al presidente Bolaños aún le quedan muchos retos más que enfrentar. La lucha contra la pobreza y el desempleo pasa por la aprobación de una serie de leyes y transformaciones institucionales que requieren de la aprobación de la Asamblea Nacional y de garantizar la gobernabilidad del país. En este contexto, la Secretaría de Asuntos Políticos es sólo un instrumento político del gobierno para tales fines, y que lejos de poner en peligro la democracia, se ha demostrado que garantiza la práctica política, ética y democrática.

No debe entonces asustar ahora que el Gobierno pueda estar interesado en continuar con los esfuerzos de acercamiento con y entre los liberales a través de la Secretaría de Asuntos Políticos, si eso va a contribuir a garantizar la gobernabilidad y la implementación de políticas gubernamentales que persiguen cumplir las promesas del Gobierno a la población que lo eligió.

El autor es funcionario de la Presidencia de la República.  

Editorial
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