La guerra y los medios

Ary Neil [email protected]

Las guerras producen grandes cambios mundiales y los medios de comunicación no están exentos de este fenómeno. Pese a que juegan un papel muy importante como comunicadores de lo que acontece, los medios informativos son los más vulnerables a los efectos devastadores de los conflictos bélicos.

La guerra que Estados Unidos impuso a Irak dejó secuelas en los principale medios mundiales de información obligándolos a convertirse en voceros del Pentágono, en algunos casos, y a desinformar a favor del gobierno estadounidense, en otros. El efecto directo de la guerra en Irak en la cadena de televisión NBC fue el despido del periodista Peter Arnett porque éste se atrevió a criticar la estrategia militar del gobierno de Estados Unidos.

Mientras que la mundialmente famosa y poderosa CNN se vio impedida por el ejército estadounidense para informar la realidad que vivían los civiles en Irak tras los bombardeos. La censura militar sobre CNN —impuesta o con su consentimiento por conveniencia— llegó al punto de convertirla en simple vocero del Pentágono transmitiendo lo que el gobierno o sus intereses como empresa de comunicación le permitieron.

Cadenas de habla hispana como Televisa (de México) e incluso, Antena 3 (de España), dieron muestras de estar a la altura en la transmisión de la información sobre el conflicto en Irak. La superioridad informativa que demostraron otras cadenas de televisión en el resto del mundo fue tal, que CNN hasta cambió su eslogan.

Si no, veamos. Hasta antes de iniciada la guerra y pocos días después de los primeros ataques, CNN se denominaba “El líder mundial en noticias”. En los últimos días del conflicto CNN cambió este eslogan por el de “Su fuente de noticias más confiable”. Obviamente, después del ridículo informativo que hicieron no esperarán continuar siendo “El líder mundial en noticias”.

La objetividad, el profesionalismo y el prestigio que ganaron en 1991 siendo la única cadena en transmitir “en vivo” la llamada “Guerra del Golfo” u “Operación Tormenta del Desierto”, quedaron totalmente por el suelo cuando televisoras como las antes mencionadas le mostraron al mundo lo que CNN le negaba sea, por intereses empresariales o por censura militar.

Lo cierto es que a la cadena CNN tampoco le queda ese nuevo eslogan, pues cómo esperan ser la “fuente de noticias más confiable”, si el ejército de Estados Unidos desbarató esa confianza del público junto a los miles de civiles masacrados en Basora, Nasiriyah, Bagdad, Tikrit, Mosul y muchas otras ciudades de Irak.

Pero más triste fue el papel de algunos medios —principalmente escritos— de América Latina, que a falta de capacidad para tener periodistas en el lugar de los hechos, se dedicaron a “reproducir” lo que “informaban” los medios de comunicación y agencias de noticias, para luego darse cuenta que no todo lo que “informaban” era totalmente cierto.

Los cambios que puedan surgir, a partir de ahora, deben pasar por una redefinición del papel que jugarán en el futuro los medios de comunicación en hechos mundiales tan importantes y relevantes como el conflicto en Irak.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí