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Las vacaciones han concluido y, con ello, los miles de veraneantes regresaron a sus hogares con el fin de reintegrarse a sus tareas diarias, luego que las playas y las actividades religiosas marcaron los dos ejes principales esta Semana Santa.
Sólo en Granada, el Sábado de Gloria, la Policía Nacional estima que unos 12 mil 500 bañistas llegaron a disfrutar del agua dulce que les brindaban los diferentes balnearios del Lago Cocibolca.
En Poneloya, en cambio, los cálculos de veraneantes no se han podido establecer porque éstos atiborraron las playas de ese balneario. En San Juan del Sur, en el otro extremo del Pacífico nicaragüense, tampoco se ha establecido cuántos bañistas llegaron durante Semana Santa.
Pero a la par de que muchos nicaragüenses visitaron las decenas de balnearios en estos días, otros se dispusieron a avivar su religiosidad precisamente durante los días santos.
Así, los Vía Crucis, Santos Entierros, las Judeas, la procesión de la Resurrección y otras actividades religiosas y tradicionales, se efectuaron en poblados como Masatepe, San Marcos, Santa Teresa, León, Masaya y la propia capital.
Muchos fueron los que se bautizaron en agua durante las festividades cristianas. En algunos ríos de Villa El Carmen, por ejemplo, fueron decenas los bautizados por la Confraternidad Evangélica Apostólica de Nicaragua.
Los católicos se prepararon para las festividades tradicionales de la resurrección de Jesucristo. En Santa Teresa, muchas familias repartieron comida, como es costumbre durante las festividades religiosas.
Como fuera, cada nicaragüense celebró estas vacaciones como mejor le pareció, y ya hoy todos se preparan para regresar a la “normalidad” del trabajo y las actividades cotidianas.