Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
Unas seis personas de clase humilde de Chinandega, que compraron “al fiado” un billete de lotería, resultaron favorecidas con el Premio Mayor, que por cuarta vez cae en este departamento.
El billete de la Lotería Nacional correspondiente al número 10164 fue vendido por Carlos Rodríguez Sánchez, quien asegura haberlo fiado a media docena de sus clientes de confianza, quienes tradicionalmente le compran la lotería de esta forma.
Tras conocerse el número ganador, el concesionario estaba muy esperanzado. Desde muy temprano llegó a la sucursal a esperar a sus deudores.
“Tengo ocho años de trabajar como vendedor de lotería. Me alegro de que ‘el gordo’ cayó entre gente esforzada igual que yo y que ahora van a trabajar más desahogadamente”, afirmó Rodríguez, quien confía que le paguen los vigésimos y, además, le “retribuyan” su confianza, porque “insistí en que se quedaran con sus pedacitos tradicionales”, subrayó.
Róger Espinoza fue el primero en llegar a cobrar dos vigésimos. “Yo me había retirado de jugar la lotería, porque pertenezco a una iglesia evangélica, pero el vendedor me insistió tanto que me venció la tentación”, reconoció.
Los planes de este hombre son montar su propio taller de rectificación de motores de vehículos y mejorar su vivienda.
Espinoza dijo que mientras compró lotería se le convirtió en un vicio. “Soñaba con construir mi casa. Ahora con trabajo la levanté y la suerte me llegó sin estar interesado. Pagaré mi diezmo y el resto lo invertiré en mi propio negocio”, expresó.
A los veinte minutos llegó el segundo reclamante, identificado como Miguel Castellón Martínez, quien dijo que trabaja como vendedor en una ferretería.
“Dios sabe cómo me cayó este dinero. Mejor oportunidad no había. Pagaré mis deudas y compraré mi casita, gracias a Dios”, expresó.
El gerente de la Lotería Nacional en Chinandega, Luis Alberto Sánchez M., anunció que en el balneario Paso Caballos se estimulará la venta de lotería ordinaria y ‘raspadita’.