Pablo Fletes [email protected]
La NBA cerró uno de sus capítulos más importantes de su historia. Anoche, Michael Jordan le dijo adiós nuevamente al baloncesto profesional, por tercera y probablemente última vez en su carrera, dejando atrás un sólido legado que no deja dudas que ha sido el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, algo así como Babe Ruth en el béisbol, Pelé en el fútbol o Muhammad Alí en el boxeo.
“Air Jordan” se retiró en un partido que su equipo, los Wizards de Washington, perdieron 107-87 ante los Sixers en el First Union Center de Filadelfia.
Y ocurrió algo que solamente el mítico 23 podía lograr: que los aficionados rivales pidieran su inclusión a la duela, cuando restaban menos de tres minutos para finalizar el partido.
¿Qué deportista del mundo puede llegar a competir a la casa del equipo rival y recibir una ovación de tal magnitud?
Incluso los mismos jugadores de los Sixers pararon el encuentro para aplaudir a Jordan, felicitarlo y brindar el merecido reconocimiento al mejor de todos los tiempos, que con su presencia logró que la NBA se solidificara como una industria internacional productora de miles de millones de dólares.
Finalmente el resultado entre Wizards y Sixers no interesó mucho. Allen Iverson, uno de los que reciben el estandarte de Jordan, anotó 35 puntos, con 6 rebotes y 6 asistencias en el triunfo de su equipo
Pero Jordan fue el principal protagonista, sobre todo en los 28 minutos que jugó, con resultado de 15 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias.
El público reunido en ese escenario y los cientos de millones de aficionados que siguieron las incidencias por televisión, rememoraron grandes momentos en la vida deportiva del brillante jugador.
Sus clavadas en los Juegos de Estrellas, sus impresionantes desempeños en las finales de la NBA, sus seis títulos con los Bulls de Chicago, su media docena de premios Más Valioso, sus innumerables lideratos, rebotaban constantemente en los recuerdos de los aficionados.
TRES RETIROS
Jordan ha vivido tres retiros en su carrera deportiva.
Debutó en 1984, retirándose en 1993 precisamente después que su padre fue asesinado.
Jordan incursionó en el béisbol profesional, un deseo de su fallecido progenitor y jugó en las Ligas Menores con la organización de los Medias Blancas de Chicago, pero después de dos años de ausencia regresó con los Bulls.
En su primera etapa, Jordan ganó tres títulos con Chicago, logrando otros tres a su retorno, algo sin precedentes en la franquicia porque esos dos años de retiro fueron aprovechados por los Rockets de Houston para imponerse en ambas ocasiones.
Jordan se volvió a retirar en el 98, pero regresó la temporada pasada con Washington y aunque el equipo no avanzó a la postemporada, el mítico jugador demostró que a los 40 años de edad todavía debe ser tomado en cuenta como uno de los mejores jugadores del momento.
Antes de este último partido con los Wizards, se aseguró que Jordan recibió una oferta de los Lakers de Los Ángeles para regresar la próxima temporada y retirarse como Campeón.
Pero el 23 tiene otros planes y difícilmente podía tomar esa opción de retorno, aún cuando ha sido el mejor jugador de todos los tiempos.
A TOMAR EL MANDO
Michael Jordan se retira del baloncesto de la NBA, pero seguirá en la industria la próxima temporada como uno de los principales accionistas de los Wizards de Washington.
Jordan se retiró después de haber jugado 1,072 partidos, para un gran total de 41,011 minutos, con 32,292 puntos, 6,672 rebotes y 5,633 asistencias.