Las alfombras pasionarias son elaboradas con aserrín y teñidas en diferentes colores, con las que honran al Redentor del mundo, la noche del Viernes Santo, en que las exhiben. (LA PRENSA/J.L GONZÁLEZ)

Atractivas alfombras pasionarias

Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÓ[email protected] La Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo, es trasladada por artistas natos originarios del barrio indígena de Sutiaba, que por generaciones han trabajado bellas alfombras de aserrín, teñido en diferentes colores, con que honran al Redentor del mundo, la noche del Viernes Santo. El bautismo de Jesús, la oración en el […]

Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÓ[email protected]

La Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo, es trasladada por artistas natos originarios del barrio indígena de Sutiaba, que por generaciones han trabajado bellas alfombras de aserrín, teñido en diferentes colores, con que honran al Redentor del mundo, la noche del Viernes Santo.

El bautismo de Jesús, la oración en el Huerto de los Olivos, la Santa Cena, el Prendimiento, la Crucifixión de Jesús, la Santa Faz, la Corona de Espinas y el Descendimiento, son algunas de las representaciones bíblicas que en aserrín, hombres y mujeres indígenas que habitan en la primer calle de Sutiaba, hábilmente diseñan siguiendo la tradición de sus ancestros.

¡IMPRESIONANTES!

Mirna Quintanilla Rojas, de 32 años, expone en el corredor a la entrada de la Casa Cural de Sutiaba, cinco alfombras de cinco varas de largo por dos metros de ancho cada una, las que elaboró con miembros de su familia. Se inició en el arte desde los nueve años de edad.

“La tradición me la transmitió mi mamá Lidia Rojas Espinoza y ella aprendió a hacer alfombras de su abuelito, don Juan Rojas. Ahora nosotros le enseñamos a nuestros hijos y sobrinos”, explicó Mirna, quien es miembro de la quinta generación de su familia desarrollando ese arte, propio de los Sutiaba.

“Sólo escogemos el cuadro que vamos a pintar, compramos los colores, y el marco de madera. El aserrín lo pintamos días atrás, dependiendo de la cantidad a utilizar y usamos un aserrín de pino, para algunos detalles como el rostro y utilizamos escarcha, corozo y cimarra para algunos toques” , detalló la mujer, quien asegura no utilizar dibujos para realizar la obra, “la hacemos a puro pulso”, sostiene.

Reconoce como pionero en la elaboración de alfombras pasionarias a don Fermín Alonso, y en el arte a Pablo Hernández, Agustín Pérez, Denis Delgado, Juan Bárcenas y Martín Ortega.  

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