- Edgard Montiel parece haber nacido para desforrar pelotas
Wilder Pérez [email protected]
Si pudiera compararse a Edgard Montiel, de las ligas infantiles de béisbol, con un jugador de Primera División, probablemente encajaría con Orlando Ocampo, no sólo por el color de su piel y su corpulencia, sino también por sus cualidades y carácter.
Líder de jonrones en el finalizado Campeonato Departamental de Béisbol Junior, es más fácil que perfore un guante con un fuerte batazo, a que saque una amplia respuesta en una entrevista.
Pero eso no le interesa a un adolescente que se despierta temprano para ponerse el uniforme escolar, viajar varios kilómetros y en vez de ir a clases, va a prácticas de béisbol… el uniforme es para ir a la escuela nocturna directamente desde el campo de entrenamientos, al atardecer.
¿De dónde sacas tanta fortaleza?
No sé, practico, me pongo a batear bola bombeada, empujo fuerte la bola… bebo mucha sopa de frijoles que me hace mi abuela.
¿Te ha ayudado eso?
He pertenecido a varios equipos en infantil desde los 11 años, que fui por primera vez a Panamá, después a Colombia, y a Guatemala. En Panamá fui el mejor segunda base y en Colombia el mejor short stop.
Pero no te agachas mucho…
Hasta ahorita que me estoy poniendo en forma, también que estoy pesado.
¿Cuál ha sido tu avance?
Me estoy esforzando más por ser mejor, estoy bateando más, agarrando más. En infantil A y B he estado entre los mejores bateadores. Para eso he estado entrenando más, y corriendo más, mejorando mis condiciones físicas.
¿A qué aspiras?
Jugar en las Grandes Ligas y en Primera División, me atraen los Bravos y el Bóer.
¿Admiras a algún jugador?
A Alex Rodríguez, porque juega bien y le da bien a la bola.
¿Qué dicen tus padres?
Me apoyan.
Tu mamá aquí…
Sí, es bastante conocida, desde que estuve jugando, siempre ha andado conmigo.
¿Tenés familiares que juegan?
Sí, mi hermano Kevin (12 años), cubre tercera y lanza, otro de cinco años no tarda en empezar a jugar.
¿Por qué esto del béisbol en la familia?
Desde que jugaba el papá de mi papá se ha mantenido.