- ¿Has soñado alguna vez en
convertirte en una estrella del béisbol profesional?… pues ahora puedes hacer realidad tu anhelo a través de las academias de béisbol existentes en el país. Entérate dónde operan y lo que debes hacer para ser parte de ellas.
Ricardo Cuadra Garcí[email protected]
La pelota es enviada hacia el home plate con mucha velocidad y devuelta inmediatamente por el receptor.
El pitcher calienta el brazo y perfecciona algunos de sus principales lanzamientos, la liga está en lo fino y ya le confirmaron que abrirá el crucial juego del próximo sábado.
En la zona del campo corto una veintena de jovencitos calientan el brazo boleándose entre ellos, otros en cambio, se dedican a realizar ejercicios de calentamiento. Al fondo, a pocos metros de la barda, un grupo corre para adquirir resistencia y piernas firmes.
Los lanzamientos son ahora más veloces, provocando que el catcher se resienta en cada envío recibido. El receptor no sabe si es el golpe de la pelota o el sol el responsable de su cansancio. La figura sobre el montículo se agacha, toma un poco de tierra, saca su guante de la mano izquierda y la frota entre sus manos. Da un pequeño paseo sobre la lomita, le preocupa que la curva no le ha quebrado como desea.
Tras unos segundos sube nuevamente a realizar los movimientos reglamentarios antes del lanzamiento del próximo envío.
En el estadio Yamil Ríos Ugarte todo es movimiento acompañado con una sobredosis de ánimo. El entrenador indica la posición a tomar a los muchachos y batea roletazos de uno y dos bount a los jugadores de cuadro. Ahora practican la doble matanza.
Por fin la curva le ha obedecido. El lanzamiento es dominado a gusto y antojo del pitcher y un gesto de satisfacción se le nota en su cara. Mientras baja del montículo saca el guante de su mano izquierda y se quita la gorra. Su larga y hermosa cabellera rubia cae cerca de su cintura. Con apenas catorce años la joven Jannys María Ramírez ha alcanzado varios éxitos en el béisbol ganando importantes juegos y abanicando a muchos adversarios.
Ganadora recientemente del liderato de efectividad en una liga local, Ramírez practica este deporte desde los ocho años, cuando cambió las muñecas por los bates y las pelotas para jugar con sus amigos de la cuadra béisbol en plena calle. Ahora a sus catorce años además de una excelente pitcher es una buena primera base y bateadora.
Pero los triunfos para Jannys no se limitan en este deporte. Hace un año asombró a muchos al terminar en segundo lugar en el torneo selectivo de pista y campo realizado en la ciudad de Granada.
En esa oportunidad la medallista de oro en los Juegos Centroamericanos de Guatemala, Dalila Rugama lanzó la jabalina a 45.46 metros, mientras que Ramírez la envió a 43.30 metros impresionando mucho a los asistentes y ganándose la admiración y los elogios de las autoridades del atletismo nacional.
“Nosotros quedamos asustadas por la fortaleza de esta niña que quedó casi a tres metros de Dalila, la mejor lanzadora de Centroamérica en la actualidad”, dijo en esa oportunidad María Antonieta Ocón, presidenta de la Federación Nicaragüense de Atletismo.
Jannys es miembro de la Academia de Béisbol Menor de Rivas, fundada por la señora Martisabel Barrios hace casi nueve años. “Mis papás me apoyan en esto y siempre asisten al estadio a verme jugar”, asegura Ramírez quien no oculta sus intenciones de llegar a proyectarse en el béisbol de primera división.
“Iniciamos con dos niños, pero creció rápidamente, en menos de una semana ya teníamos treinta niños que querían aprender a jugar béisbol”, asegura Cecilia Delgado, directora ejecutiva de la Academia. Según Delgado la entidad llegó en un momento a atender a más de dos mil quinientos jóvenes y niños de las diferentes categorías.
Esta Academia, que cuenta con el respaldo de FENIBA, atiende muchachos en las categorías pre-infantil; infantil, pre-júnior; júnior; juvenil y juvenil especial. Además de brindar los conocimientos en béisbol, esta organización también ofrece atletismo y boxeo. “Los requisitos para pertenecer a esta academia: contar con el deseo de aprender”, asegura Delgado.
Los peloteritos, muchos de ellos de los municipios de San Juan del Sur y Belén, entrenan en dos turnos, por la mañana a partir de las ocho y treinta y por la tarde después de las dos de la tarde.
Mario Holmann, uno de los peloteros fundadores de esta Academia, jugaba con el equipo de Rivas en el Béisbol de Primera División, fue firmado recientemente por la organización de los Yanquis de Nueva York, otros miembros que han saltado al béisbol profesional son Lenín Gazo y Manuel Centeno, ambos firmados por los Phillips de Filadelfia.
Rodolfo Moraga Ortega llegó cuando aún no cumplía los dieciocho años y ahora es uno de los entrenadores de la Academia. “El trabajo de entrenarlos no consiste sólo en enseñarle las técnicas del juego, es algo más integral”.
Moraga enseña a los niños como batear, como agarrar los roletazos, los elevados y como tirar a las bases y por encima del brazo. “Se debe de observar muy bien cuál es la posición que mejor juega el pelotero porque tal vez él quiere ser fildeador pero no tiene muy buen brazo, entonces habría que ubicarlo en el infield”.
Con seis cuadrangulares en el pasado campeonato infantil, Álvaro José Larios, de once años, conquistó ese preciado liderato. Este receptor y primera base asegura que ha aprendido mucho en la academia y espera algún día llegar a las grandes ligas y ser como su ídolo Samy Sosa.
Orlando O’Farril, con más de cuarenta años de ser entrenador de béisbol, es el responsable de adiestrar a varias decenas de niños y jóvenes que practican este deporte en la academia ubicada en las instalaciones del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes.
La liga que promueven, afiliada al campeonato de Williamsport, se desarrolla en el Estadio Amistad Dodgers. Fundada en 1991, esta academia cuenta con el apoyo de la embajada del Japón, quien suministra material deportivo y entrenadores. El japonés Yuki Wada, desde hace un año, enseña las técnicas del juego a los muchachos en los turnos de mañana y tarde.
Freddy Josué Ríos, de once años, practica ese deporte motivado por sus familiares. Se desempeña en varias posiciones, receptoría, shor stop y primera base, pero su favorita en detrás del home plate recibiendo los disparos de los lanzadores y listo a que no le roben las bases.
“Algún día voy a llegar a Grandes Ligas”, asegura con un toque de entusiasmo.
Rumbo a las Grandes Ligas
Otra academia de béisbol es la dirigida y fundada por el ex pelotero y ahora cronista deportivo Calixto Vargas. Ubicada en las instalaciones del Centro Juvenil Don Bosco, esta entidad ha formado una buena cantidad de peloteros para la pelota profesional.
La finalidad de esta organización es preparar a los jóvenes para las Grandes Ligas. Según Vargas los candidatos deben tener estos requisitos: tener quince años y medir seis pies de estatura, que sería lo ideal, pero no se descartan los peloteros de menor estatura.
“Si bien es cierto la gente aquí no es muy alta pero sí se encuentran chavalos de esa altura, el problema es que si los encuentran les dicen que se dediquen a jugar baloncesto, pero no saben que tienen mejor futuro y oportunidades en el béisbol, ¿o es que acaso se ha visto que algún equipo de la NBA ha contratado a un nicaragüense?”.
“Antes de entrenar a los jóvenes, les pregunto si de verdad quieren practicar este deporte, si le pondrán interés y sobre todo si están dispuestos a obedecer las instrucciones y guardar el debido respeto, y la verdad es que son pocos quienes resisten el entrenamiento y la disciplina”, asegura. El ex primera base de la Selección Nacional, quien mantiene relaciones con la organización de los Astros de Houston, asegura que el entrenar peloteros es algo muy complejo.
Según Calixto Vargas la mejor forma de alcanzar el sueño de las Grandes Ligas es siendo lanzador. “Sé que en esto muchas personas me criticarán, porque siempre he dicho que es más fácil llegar a las Ligas Mayores siendo pitcher que pelotero, pero es la verdad, lo que pasa es que si uno es pelotero tiene que ser completo debe ser buen bateador, correr bien las bases y fildear, mientras que los lanzadores no juegan a diario y lanzan con cuatro días de descanso”.
Vargas defiende su teoría argumentando que durante fue scout de los Astros de Houston, todos los jugadores —diez en total— que contrató para esa organización eran lanzadores. Faran Donetz, un zurdo costeño que se encuentra en doble AA, fue firmado por cincuenta mil dólares hace un par de años. Otra promesa que muy pronto veremos en grandes ligas es el joven Douglas Argüello, de diecisiete años, dueño de una rapidísima recta. Ernie Sinclar; Devon Hansack; Eduardo Rocha y Winston Alguera, son otros lanzadores que están luchando por abrirse paso en las Ligas Menores.