Organizaciones de la sociedad civil e instituciones del Estado discutieron un Manual de Derechos Humanos, dirigido a las minorías sexuales. (LA PRENSA/M. MATUTE)

Encuentro de minorías sexuales

Dicen que derechos humanos de homosexuales y lesbianas se violentan a cada momento, por tener una orientación sexual diferente Jehú Hernández Sandoval [email protected] “Antes de ser homosexuales y lesbianas, somos ciudadanos, y considero que se tiene que respetar el principio de igualdad ante la ley, y promover a través de la educación en derechos humanos […]

  • Dicen que derechos humanos de homosexuales y lesbianas se violentan a cada momento, por tener una orientación sexual diferente

Jehú Hernández Sandoval [email protected]

“Antes de ser homosexuales y lesbianas, somos ciudadanos, y considero que se tiene que respetar el principio de igualdad ante la ley, y promover a través de la educación en derechos humanos los valores como igualdad, respeto y tolerancia hacia la diversidad”.

Así se expresó Norman Gutiérrez, director ejecutivo de un organismo que trabaja con homosexuales y lesbianas en la prevención del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida) conocido como Cepresi, en un encuentro realizado la mañana de ayer, con el objetivo de discutir un Manual de Derechos Humanos, orientado hacia las minorías sexuales.

En el mismo participaron representantes de organizaciones de minorías sexuales de diferentes departamentos del país, organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema de homosexualidad, lesbianismo y prevención del Sida e instituciones del Estado, como la Procuraduría de Derechos Humanos y la Fiscalía.

VIOLACIÓN A DERECHOS

Expresó que continuamente son violentados los derechos de personas que tienen una orientación sexual diferente a las tradicionales. Señaló como casos específicos: los centros de salud, cuando llegan a solicitar sus servicios; los institutos de educación secundaria y los lugares de trabajo, donde enfrentan acoso y hasta despidos por el simple hecho de ser homosexuales o lesbianas.

Agregó que las denuncias de esos casos no prosperan, porque la Ley 212 mandata que la denuncia debe ser personal, pero que aunque ellos las canalizan, algunas personas no les dan seguimiento por miedo a la publicidad, porque a veces su orientación sexual la desconocen en su casa o centro de trabajo.

Además, señaló que algunos medios de comunicación no le dan cobertura profesional a los casos, sino que lo hacen de manera tendenciosa.  

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