- Unos 66 reos mueren en lucha
de pandillas rivales en un penal - En medio del caos, pandilleros
le pegan fuego al lugar
ACAN-EFE, AP
TEGUCIGALPA.- El Presidente de Honduras, Ricardo Maduro, confirmó que al menos 66 personas murieron y 25 resultaron heridas en la revuelta e incendio que se produjeron en la Granja Penal El Porvenir, ayer sábado, en las cercanías de La Ceiba, 350 kilómetros al norte de Tegucigalpa, donde hay más de 1,600 prisioneros.
Maduro, quien se trasladó al lugar de los hechos ubicado en la costa caribe de Honduras, lamentó “esta tragedia” ocurrida este sábado y anunció el nombramiento “inmediato” de una comisión de investigación para esclarecer lo sucedido.
El gobernante aclaró, en una breve declaración a la prensa en la granja penal, que los datos que brindó “son preliminares” (versiones de prensa elevan la cifra a 86).
También anunció que ordenó reforzar la seguridad en los 24 presidios del país para “impedir que pasen estos hechos en el futuro”.
“La causa de esta tragedia ha sido una confrontación entre las ‘maras’ (pandillas juveniles) y algunos reclusos comunes”, indicó.
Según las autoridades, los hechos se desataron por un enfrentamiento con armas de fuego, machetes y otras entre pandilleros, que después incendiaron gran parte de la granja penal.
Los guardias del centro, policías y militares sofocaron la revuelta también con sus armas de fuego, mientras que los bomberos tardaron varias horas en controlar el incendio.
En los 26 centros penitenciarios del país, con capacidad para 5,500 reos, hay alrededor de 13,000 presos hacinados. Sólo el 14 por ciento, unos 2,000, han sido sentenciados en 100 años debido al lento sistema de la justicia hondureña.
Por su parte, José Coca Villanueva, vocero de los detenidos, afirmó que “fue una batalla campal la que hubo en la prisión. Fue horrible y sólo se escuchaban gritos de dolor y de terror, nadie sabía qué ocurría, todos luchábamos contra todos”. El Comandante Regional del Ejército, coronel Mario Corea, sostuvo que “algunos miembros de la vigilancia del penal resultaron heridos, no sé cuántos”.
LA «SALVATRUCHA» Y LA «18»
El incidente fue protagonizado por miembros de dos violentas y temidas bandas juveniles rivales: la mara “Salvatrucha” (MS) y la “18”.
En Honduras hay más de 450 grupos pandilleros, con alrededor de 100,000 miembros en edades entre los 8 y 35 años, que se identifican con tatuajes en todo su cuerpo.
“Numerosos reos de la “18” se pelearon entre sí en forma violenta, con la intención de huir, y agredieron después a los de la MS… y así se inició la masacre», dijo a la AP el subcomisario Leonel Sauceda, vocero de la Secretaría de Seguridad.
Todos los heridos son atendidos en el hospital estatal Atlántida, de La Ceiba. Su director, José Canahuati, afirmó que “hacemos lo posible por cumplir nuestra misión, pero tenemos un enorme trabajo”, y que el hospital no tenía capacidad para tantos pacientes.
La televisión local mostró escenas de empleados del hospital cargando bolsas plásticas para cubrir los cuerpos. La Policía impide el acceso de curiosos al hospital.