Asoma batalla calle por calle en Bagdad

Pentágono no ve “factible” la rendición de tropas leales a Saddam Hussein La opción más real es una sangrienta batalla calle por calle donde morirán numerosos soldados de ambos bandos y civiles AGENCIAS WASHINGTON.- La estrategia estadounidense para la captura de Bagdad está encaminada a preparar el escenario para una cruenta batalla final por la […]

  • Pentágono no ve “factible” la rendición de tropas leales a Saddam Hussein
  • La opción más real es una sangrienta batalla calle por calle donde morirán numerosos soldados de ambos bandos y civiles

AGENCIAS

WASHINGTON.- La estrategia estadounidense para la captura de Bagdad está encaminada a preparar el escenario para una cruenta batalla final por la silla del presidente iraquí, Saddam Hussein, o para la rendición inmediata de sus mejores soldados, una opción que el Pentágono descarta.

Fuentes del Pentágono dijeron el miércoles que no cuentan con la capitulación. “No parece factible’’, dijo Victoria Clarke, la portavoz del secretario de Defensa, Donald H. Rumsfeld, citada por la agencia de prensa AP.

Sin rendición, las siguientes etapas lógicas serían batallas frente a frente con lo que quede de la Guardia Republicana, más bombardeos contra la infantería y blindados iraquíes y ataques con proyectiles de precisión dentro de Bagdad contra “objetivos del régimen y su liderazgo”, un eufemismo para referirse a Saddam Hussein y sus colaboradores inmediatos.

En pocas palabras, “se tratará de acabar con el liderazgo”, señaló William Arkin, un analista privado de asuntos militares. Si tienen éxito, el gobierno podría derrumbarse y la guerra terminar relativamente rápido. De lo contrario, los estadounidenses podrían verse involucrados en batallas urbanas con el alto riesgo de bajas, tanto civiles como militares.

La batalla por Bagdad, según dijo una fuente militar, comenzaría con un acordonamiento de Bagdad y el trabajo para convencer a sus cinco millones de habitantes de levantarse contra el régimen o de al menos mantenerse fuera del camino de las fuerzas estadounidenses.

Dentro de Bagdad, los principales objetivos serían los puentes sobre el Tigris y el Aeropuerto Internacional Saddam, cruciales para los embarques de pertrechos militares y la ayuda humanitaria.

No obstante, 25 analistas de defensa y expertos en Oriente Medio consultados por la agencia Reuters declaran que aunque los aliados podrían tomar Bagdad en un mes o dos, eso no será el fin de la guerra, porque es previsible una continuada resistencia de elementos hostiles a las tropas ocupantes anglo-estadounidenses.

Los expertos estaban divididos. Algunos calculan que los aliados pueden tomar Bagdad en un período de entre dos semanas y seis meses, pero la mayoría estima que un asalto victorioso tomará entre un mes o dos meses (más información en página 2 del Suplemento Especial Guerra en Irak).

Sin embargo, el periodista Abdel-Bari Atwan, director del diario al-Quds publicado en árabe en Londres, expresó que “el control de Bagdad no significa el fin de la resistencia”, según Reuters.

CON TODOS LOS FIERROS

Todos los elementos del poderío militar estadounidense deberán entrar en acción al interior y alrededores de Bagdad, en la medida en que se desarrollen las últimas etapas del plan de guerra del general Tommy Franks en los próximos días.

Ello no sólo incluiría fuerzas convencionales de tierra y aire, sino también fuerzas de operaciones especiales como los SEAL de la Marina, los Boinas Verdes y Rangers del Ejército, y la unidad de tácticas especiales de la Fuerza Aérea, además de la CIA.

Algunos miembros de la CIA, que trabajan de incógnito en Irak, están localizando blancos para ataques militares, recopilando información sobre los líderes iraquíes e incitando a rebelarse contra Saddam Hussein.

Los servicios de inteligencia juegan un papel primordial en momentos en que Franks trata de ajustar sus métodos y maniobras para ejecutarlas antes que los iraquíes.

Anthony Cordesman, del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, escribió en un análisis el miércoles que está en marcha “un sordo duelo”. Estados Unidos está empleando fotos, señales e inteligencia electrónica para ubicar los objetivos claves a ser bombardeados en Bagdad, pero los iraquíes tienen en marcha artificios y otros métodos de engaño.

EMPUJE ALIADO A 30 KILÓMETROS DE BAGDAD

Las fuerzas de Estados Unidos estaban hoy, jueves, a 30 kilómetros de Bagdad, según el Pentágono, tras afirmar que habían destruido dos divisiones de la Guardia Republicana del presidente Saddam Hussein que bloqueaban su avance, pero mientras tanto aumentan las víctimas civiles en la guerra.

En una rueda de prensa, desde el Pentágono, su portavoz Victoria Clarke, y el general Stanley McChrystal situaron el frente de guerra en Irak a 30 kilómetros de la capital iraquí, y advirtieron que “aún hay por delante duros combates”, pese a que la Guardia Republicana ha sido seriamente dañada en los últimos días.

Otras fuentes militares situaban a las fuerzas de la coalición a 50 kilómetros de la capital.

Para McChrystal, las tropas se encuentran en torno a Bagdad, con una fuerte resistencia “esporádica” de “fuerzas irregulares” en el sur del país, pero el objetivo prioritario, que era debilitar a la Guardia Republicana, cuerpo de élite del Ejército iraquí, se ha cumplido.

Se realizaron ayer más de 1,000 misiones aéreas, se lanzaron más de 700 misiles de crucero en operaciones ofensivas y las divisiones Medina y Bagdad, de la Guardia Republicana, han resultado seriamente afectadas por los ataques aliados, dijo el general estadounidense.

“Yo diría que las divisiones Medina y Bagdad ya no son una fuerza creíble’’, dijo McChrystal en el Pentágono.

La 3ra División de Infantería del Ejército y la 1ra Fuerza Expedicionaria de la Infantería de Marina lanzaron un ataque de pinzas en las afueras de Bagdad, y ambas entraron en la “línea roja”, un círculo defensivo en torno a la capital.

Preguntado por los periodistas sobre el temor a que las tropas de EE.UU. sean atacadas con armamento químico o biológico, una vez cruzada la llamada “línea roja” de defensa en torno a Bagdad, McChrystal aseguró que “no cambiará la estrategia militar, ni desde luego el resultado final”.

Además, el general volvió a expresar las dudas sobre el paradero y la suerte del presidente Sadam Hussein, tras su ausencia del martes y miércoles en las pantallas de televisión, que aumentan las conjeturas sobre su suerte.

En el norte de Irak, las fuerzas iraquíes cañonearon el miércoles un pueblo en el sur de la región autónoma kurda y los aviones de la coalición hostigaron posiciones iraquíes a 160 kilómetros al norte de Bagdad.

En otra declaración anterior el miércoles, leída por un locutor de la televisión en uniforme militar, Saddam Hussein declaró que “la victoria está cerca”.

CRUCE DE DESMENTIDOS

Por su parte, en un cruce de desmentidos, el ministro iraquí de Información, Mohamed Said Al Sahaf, negaba, por un lado, que las tropas anglo-estadounidenses hayan abierto una brecha en las defensas iraquíes en Kerbala, ciudad santa para los chiítas (mayoría musulmana iraquí, una de las ramas del Islam), a 80 kilómetros al suroeste de la capital iraquí, o en la sureña Nayaf, y que avancen hacia Bagdad.

Y por otro, sobre las dudas de si el presidente iraquí continúa con vida, un alto funcionario del Ministerio iraquí de Información, Udai Altai, aseguraba a la cadena francesa de televisión France 2 que “está vivo” y que “todo el mundo” le ha visto “en sus actividades aquí o allá”.

Saddam Hussein no apareció personalmente y no hubo forma de verificar si sus declaraciones fueron auténticas. Las autoridades estadounidenses sostienen que no hay seguridad de que el presidente iraquí esté vivo o herido tras el ataque aéreo lanzado contra uno de sus búnkers.

Las declaraciones fueron emitidas mientras Bagdad sufrió nuevamente el miércoles un intenso bombardeo, dirigido especialmente contra centrales telefónicas y otros centros de comunicación. La central telefónica de Al-Rashid, en el centro de la capital, sufrió grandes daños.

BAJAS ALIADAS

A su vez, también se incrementan las bajas de soldados, que el Pentágono cifró ayer en 27 británicos y al menos 38 estadounidenses, antes del derribamiento de dos aeronaves.

Hay además tres periodistas muertos y tres desaparecidos. Un camarógrafo de la cadena pública británica BBC, de nacionalidad iraní, murió ayer miércoles al pisar una mina en el norte de Irak cuando salía de un coche, informó la emisora en un comunicado.

Asimismo la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se contactó con su Embajada en Bagdad para pedir a las autoridades iraquíes la liberación de Matthew McAlester y del español Moses Salman, los dos periodistas extranjeros del rotativo neoyorquino “Newsday”, detenidos en la capital iraquí, por ser uno de ellos de origen palestino.

IRAQUÍES DERRIBAN HELICÓPTERO Y CAZA

Un cazabombardero estadounidense FA-18 “Hornet’’ fue derribado por un misil iraquí tierra-aire cuando cumplía una misión de combate en el sur de Irak, informaron anoche cadenas norteamericanas de televisión.

La información de las cadenas Fox News y ABC News indicó que se desconocía por el momento la suerte del piloto del avión, aparentemente con base en un portaaviones de la Marina de Estados Unidos.

Funcionarios del Departamento de Defensa dijeron que no tenían de inmediato comentarios sobre los informes de la televisión.

Un helicóptero Black Hawk del Ejército estadounidense fue derribado en el sur de Irak el miércoles y siete de los 11 soldados a bordo murieron, dijeron fueron militares a la agencia AP.

El helicóptero fue derribado por fuego de armas de poco alcance cerca de Kerbala, donde se han producido combates encarnizados entre la 3ra División de Infantería y fuerzas de la Guardia Republicana, además de otras tropas iraquíes.

Los otros cuatro soldados a bordo del Black Hawk sufrieron heridas y fueron rescatados por sus camaradas, dijeron las fuentes.

El Black Hawk fue el segundo helicóptero del Ejército derribado en combate. Un Apache fue derribado el 24 de marzo durante un ataque a la Guardia Republicana, y sus dos pilotos tomados prisioneros.

El UH-60 Black Hawk es uno de los principales helicópteros de transporte de tropas y pertrechos del Ejército. Tiene cuatro tripulantes y puede transportar hasta 11 soldados.

RESCATES

Los soldados en el frente y los familiares en Estados Unidos se regocijaron del rescate de la soldado Jessica Lynch, de 19 años, de un hospital iraquí empleado como puesto de comando. Los comandos estadounidenses que la rescataron también extrajeron 11 cadáveres, algunos de ellos posiblemente soldados estadounidenses. En la madrugada del jueves llegó Lynch a un hospital militar estadounidense en Alemania. Tenía las dos piernas y un brazo fracturados.

(Resumen de cables: Alberto L. Alemán. Con informaciones de EFE, Reuters y AP)

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