- Trabajamos más y más horas en la oficina y en nuestro hogar o comunidad… ¿Cuál es el límite?
Para la mujer que trabaja fuera del hogar, las responsabilidades de su trabajo, la presión por cumplir a cabalidad con sus asignaciones, sumadas a su papel como madre, esposa, amiga, miembro de la comunidad y en muchos casos cabeza de familia, es más que “un nivel aceptable de estrés”.
Algunos de los problemas de salud que pueden estar ligados a este estilo de vida son: insomnio, depresión, cambios de humor, falta de apetito sexual, irritabilidad, pérdida de apetito o comer en exceso.
El sistema inmune puede ser afectado, y como resultado nuestro organismo tendrá menos éxito en su lucha contra la enfermedad.
Tenemos que analizar nuestro estilo de vida con seriedad y buscar soluciones reales para mejorar las condiciones de nuestro trabajo.
El hogar: La mayoría de nosotras, temprano por la mañana, ponemos un pie fuera de la cama y nuestra mente está volando con todas las cosas que tenemos que hacer.
Solución: Al iniciar tu día, antes de ir al trabajo, toma 10 minutos para hacer yoga, meditar, hacer ejercicios de respiración o hacer un ejercicio de relajación. Esos pocos minutos te darán la energía para iniciar tu día “con el pie derecho”.
Tu oficina: El medio que rodea tu lugar de trabajo es fundamental para un rendimiento óptimo. Una oficina en “caos” contribuye más al “caos” de tu mente, tu trabajo y tu bienestar físico y emocional.
Solución: Armoniza tu lugar de trabajo. Guarda carpetas, documentos u otros papeles que han estado en tu escritorio para “mañana” por meses. Aplica las reglas de la disciplina oriental del “Feng Shui”, que indica la mejor manera de colocar muebles y objetos en tu oficina, para un flujo normal de energía o “Qi”. Cambia el lugar de tu escritorio, pon flores naturales que le den aroma a tu ambiente, candelas con esencias naturales, adornos o cuadros en la pared que conviertan tu oficina en un espacio que “invite” al trabajo.
Minutos libres: Toma muy en serio los 15 minutos que tomas a mitad de la mañana, o los 30 minutos o una hora que tienes para el almuerzo. No los dediques a hablar con tus compañeros de trabajo de problemas de la oficina. Escucha música, visita tu restaurante preferido, llama por teléfono a tu mejor amiga o amigo, despeja tu mente. Este tiempo es preciado para continuar con tus labores por el resto del día.
Problemas con jefes o compañeros.- Los problemas personales con jefes o compañeros de trabajo afectan enormemente tu energía y el rendimiento laboral. Trata de conversar con esa persona y aclarar las cosas de frente. Si no es posible, escribe en un cuaderno personal lo que sientes cuando estás disgustada. Éste es un remedio infalible para contrarrestar el enojo en muchas personas.
Decisiones.- Los bloqueos a lo que deseamos cambiar, casi invariablemente están en “nuestra mente”. Toma las riendas de tu vida y busca las soluciones por ti misma, de lo contrario, tendrás que vivir de acuerdo con lo que otros u otras personas tengan en sus agendas para tu vida.
* Especialista en salud femenina.