- La actriz de reconocida trayectoria nos cuenta cómo pese al pasar de los años, su atractivo físico le sigue dando más enamorados y qué es lo que más le atrae en un hombre
Alta, delgada, con una hermosa cabellera negra, guapa y elegante. Tiene 54 años y aparenta un poco más de 30. ¿Qué hace Evelyn Martínez para mantenerse tan bien? Cuenta que eso es algo que siempre le preguntan. Hombres, mujeres y ex compañeras de su edad. Ella no cree que haya una fórmula mágica.
“No sé. En primer lugar creo que es genético. Mi mamá era así, mi abuelo también… Por otro lado, me ha ayudado el hecho de que no he sido viciosa, soy una persona bastante conservadora, fui educada por mi abuela materna más que por mi mamá, entonces tengo ciertas costumbres muy conservadoras. No he sido parrandera. No fumo, soy enemiga del cigarrillo. Y por otro lado, dormir… duermo ocho horas y todavía quedo con ganas, puedo dormir hasta 10 horas.
¿Y no tiene la costumbre de esconder la edad, como generalmente hacen algunas mujeres..?
“No. Nunca lo he hecho. No puedo. Cómo justificaría a mis hijos: Ismena María (30), Gilbert Jesús (34), y cinco nietos”.
Con ese porte a su edad, hace suponer que de joven tuvo muchos enamorados. ¡Y sí que los tuvo!, sin embargo, se casó a los 18 años con su primer novio, con quien estuvo casada 15 años después de cinco de noviazgo.
“Sigo teniendo enamorados”, cuenta entre risas.
¿Jóvenes o de su edad?
“Me asusto, de toda edad”.
¿Qué tipo de hombre le gusta?
“No tengo tipo, pero en lo primero que me fijo en un hombre es en los ojos, la mirada. Porque en la mirada yo logro captar sinceridad o falsedad”.
Entre jóvenes y hombres de su edad, ¿qué prefiere?
“No tengo preferencia por la edad, siempre que se conserven bien”.
¿Piensa volver a casarse?
“Pues no está en mis planes, pero…”.
Evelyn Martínez debutó en teatro a los 17 años, y tuvo la suerte de trabajar y aprender de grandes actrices como Blanca Amador y Pilar Aguirre.
¿Cómo fue su experiencia trabajando con doña Pilar Aguirre?
“Yo debuté con ella… era el ama de llaves y yo la criada. Ella fue la que me dio lo que se llama los detalles del personaje. El director sólo se dedicó a los actores principales. A mí sólo me decía que entrara por aquí, que dijera el texto así, y doña Pilar me decía los pininos —como decimos nosotros— enriqueciendo el personaje. Fue enriquecedor trabajar con ella”.
Evelyn no ha escapado a las dificultades que enfrentan los artistas en Nicaragua. También es secretaria bilingüe, domina muy bien el inglés, y tiene 37 años de hacer teatro, a la par se ha desempeñado laboralmente en otras cosas, pero también ha sufrido el desempleo y ha tenido que subsidiar su trabajo artístico.
“Ser actriz en nuestro país es difícil por las condiciones… tenés que trabajar en otra cosa para poder sobrevivir”, agrega.