- Obispo auxiliar de Managua reacciona al llamado del Papa a los obispos lationamericanos
Luis Felipe [email protected]
El Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Jorge Solórzano, reconoció ayer que la Iglesia Católica nicaragüense “necesita hacer más” para evitar el desmoronamiento de la feligresía e impedir el crecimiento de sectas religiosas y protestantes a lo interno del país.
Solórzano, auxiliar del cardenal Miguel Obando en la Arquidiócesis de Managua, admitió en entrevista con LA PRENSA que los sacerdotes nicaragüenses necesitan “estar más cerca de la gente”, como lo advirtió el papa Juan Pablo II en su reciente discurso dirigido a los obispos latinoamericanos.
El Santo Papa pidió a los sacerdotes latinoamericanos que mantengan un estilo de vida eclesial que refleje “el rostro sencillo” de la región, y que estén al lado de los desheredados, indígenas, emigrantes, marginados y obreros.
El religioso nicaragüense justificó la distancia que los sacerdotes mantienen con su feligresía, porque en cada parroquia atienden hasta 70 mil personas, y realizan entre cinco y diez misas por día, lo que prácticamente los aleja de sus laicos.
“Eso tenemos que estructurarlo para darle una atención más personalizada a la gente. Vamos a procurar que el sacerdote celebre menos misas y tenga menos feligreses en su parroquia”, prometió el Obispo Auxiliar, quien anunció que construirán centros religiosos para un menor número de gente.
CATOLICOS «CASA POR CASA»
Asimismo, monseñor Solórzano indicó que para evitar la pérdida de más católicos y recuperar a quienes se hayan pasado a sectas religiosas, están volviendo a implementar la evangelización casa por casa, método que actualmente utilizan los protestantes.
“La evangelización casa por casa es algo de la Iglesia Católica que habíamos perdido y lo han retomado los protestantes. Entonces, ahora estamos evangelizando casa por casa, no tomándolo de los protestantes, sino que volviendo a nuestro plan original”, aseguró.
Precisó que alrededor de 22 mil misioneros que pertenecen a las arquidiócesis de Managua, Masaya y Carazo, andan tratando de formar a los católicos y buscando cómo vuelvan a la Iglesia.
Informó, también, que este año publicaron un nuevo catecismo dirigido a niños, el que contiene “más doctrinas y mayor preparación, para que desde pequeños se formen y no los vayan a engañar”.
Monseñor Solórzano reconoció que las sectas protestantes han venido creciendo porque además de tener un contacto más directo con la gente, tienen mayores recursos económicos y se valen de técnicas modernas para atraer personas a sus iglesias.
“Quizá no podemos darle de comer ni pagarles la luz eléctrica a barrios enteros, y a veces la gente está necesitada: no tiene comida, no tiene trabajo y ellos (las sectas) te ofrecen comida y trabajo, y los convencen de esa manera”, añadió.
“SOMOS POBRES”
Monseñor Jorge Solórzano dijo que la Iglesia Católica nicaragüense es “una Iglesia pobre”, que vive solamente de pedidos, y que “desgraciadamente” ésta puede ser una de las razones para perder feligreses, aunque luego reconoció que la fortaleza católica ha sido “una entrega más radical al Señor”.
Negó que los altos jerarcas del país lleven una vida llena de lujos o con ciertos privilegios a los que no pueden aspirar la mayoría de laicos: “Son percepciones. Si vemos el trabajo que hacen y la forma en que viven, ningún obispo vive banqueteándose o en casas de lujo, o sólo acostados o dormidos”, agregó.
“No tenemos sueldo. No gana un obispo, ningún sacerdote, lo que gana un diputado ni un ministro, ni por cerca, no gana nada. No tiene sueldo. Todo lo hace por amor”, afirmó Solórzano, quien dijo que viven de la Providencia.
Defendió, además, el uso de vehículos de lujo por parte de algunos religiosos, porque “no pueden ir en un carro destartalado” hasta las comunidades.