- Cuatro marines murieron al estallar un taxi-bomba en un puesto de control al norte de Najaf
- Vicepresidente iraquí dice que es “sólo el comienzo” de los ataques suicidas
AP
EN EL CENTRO-SUR DE IRAK.- Un atacante suicida que viajaba en un taxi mató el sábado a cuatro soldados estadounidenses en un punto de control del centro-sur de Irak. El ataque se produjo cuando las fuerzas de la coalición trataban de eliminar el hostigamiento de que eran blanco por parte de los paramilitares, a fin de prepararse para un avance final sobre Bagdad.
Fue el primer atentado suicida lanzado contra las fuerzas estadounidenses y británicas desde que éstas invadieron Irak. Los disidentes iraquíes afirman que el presidente Saddam Hussein ha abierto un campo de entrenamiento para voluntarios árabes dispuestos a lanzar ataques suicidas contra las tropas de coalición.
El capitán Andrew Wallace dijo que los soldados asesinados operaban un punto de control en una carretera al norte de Najaf, cuando un taxi se detuvo cerca del lugar. El chofer del taxi hizo señas a los soldados para que se acercaran, y cuando éstos se aproximaron el vehículo estalló, dijo el capitán Wallace al servicio noticioso de televisión de AP.
Comandantes norteamericanos dijeron que el ataque no obligaría a la coalición a modificar su estrategia.
“Continuamos dando máxima prioridad a la protección de la fuerza, pero eso no significa que vamos a replegarnos y ocultarnos en madrigueras”, dijo el coronel Will Grimsley, comandante de la primera brigada.
“ESTO ES SÓLO EL COMIENZO”
Entretanto, el vicepresidente iraquí Taha Yassin Ramadan dijo que “utilizaremos todos los medios posibles para matar al enemigo en nuestro territorio, y seguiremos al enemigo a su territorio”.
“Esto es sólo el comienzo”, dijo acerca del atentado suicida.
El general de división Víctor Renuart, director de operaciones del Comando Central norteamericano, dijo que el ataque era “señal de que la organización comienza a estar algo desesperada”.
En Bagdad, una explosión en gran escala se escuchó cerca del Ministerio de Información de Irak en las primeras horas del sábado, al tiempo que un grupo de dolientes se congregaba en un mercado donde, según denuncias iraquíes, un ataque previo de las fuerzas norteamericanas ocasionó por lo menos 58 víctimas.
Los combates de tierra continuaron en el sur y el centro de Irak, en particular cerca de las ciudades de Karbala y Nasiriya, mientras las fuerzas norteamericanas reanudaban sus ataques aéreos destinados a debilitar las posiciones de la Guardia Republicana en torno a Bagdad.
En el norte, donde las fuerzas estadounidenses y los combatientes kurdos preparan un segundo frente, el ejército de Saddam, al parecer, se replegó el sábado hacia el centro petrolero de Kirkuk.
Algunas unidades norteamericanas de combate en el centro-sur de Irak frenaron su avance mientras se reforzaban las líneas de abastecimiento y comunicaciones, pero voceros de la coalición dijeron que no se habían recibido órdenes específicas de postergar el avance contra la capital.
Lo más cerca que se hallaban hasta ahora las fuerzas estadounidenses de Bagdad eran unos 80 kilómetros por el flanco sur.
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