Celia Méndez [email protected]
Sentir la sensación de que sos invencible, libre como el viento o bien que podés disfrutar de los riesgos, son algunas de las inquietudes que despierta la experiencia de subirte a un cuadraciclo y que según Carlos Cristian son emociones que sólo se comparan a las que producen los deportes extremos o de alta peligrosidad.
Este chavalo, quien ya tiene más de ocho años de haber aprendido a andar en cuadraciclos y que nunca en su vida ha practicado otro tipo de deporte extremo, se atreve a decir que, cualquiera que viva esta experiencia y corra a una velocidad aproximada o mayor a los ochenta kilómetros por hora, que es el límite, va a sentir la sensación de libertad de la que habla.
Menciona que lo más excitante de subir a los cuadraciclos, aparte de la velocidad, es efectuar algunas maromas, entre las que puede citar el ‘willy’, cuyo truco consiste en ir corriendo a alta velocidad, ya sea sobre las dos ruedas de uno de los lados o bien sobre las dos de atrás, de modo que las dos delantera vayan inclinadas hacia arriba. “Es aquí precisamente, donde radica lo fascinante que resulta aventurase con estos vehículos rodantes”, explica Carlos.
Por su parte Kithy Monterrey, quien es la presidenta de la Unión Nicaragüense de Motociclista, asegura que aparte de las acrobacias antes mencionadas, también con los cuadraciclos se pueden dar giros y hasta saltar grandes obstáculos.
Carlos añade que los cuadraciclos no sólo son un medio de transporte, con el cual podés trasladarte de un lado a otro, sino que es principalmente un medio de entretenimiento para los jóvenes, “nos atrae la idea de experimentar y disfrutar nuevas vivencias”, comenta.
UN DEPORTE
En nuestro país desde hace aproximadamente unos cuatro años se ha incorporado el uso de los cuadraciclos como un deporte y como una rama del motocross. De ésta han salido deportistas destacados como los hermanos Gabriel y Javier González, Rodolfo Varela, Frank Gómez, Rolling Vargas y otros.
Según Kithy, las competencias de los cuadraciclos se efectúan anualmente y en las categorías de motocross, donde participan desde niños de la edad de cuatro años hasta adultos.
LAS LIMITACIONES
Sin embargo la diversión tiene sus límites, porque este verano no podrán darse el gustazo de experimentar algunas de las acrobacias. No por lo menos en las bellas playas de Poneloya, Pochomil o San Juan del Sur o cualquiera otra, mientras estén abarrotadas de bañistas.
El Comisionado Álvaro González, de la Policía de Tránsito, dice que por lo menos durante la temporada de verano se prohibirán la circulación de estos automotores en las playas y que se multará a quienes se encuentren circulando en zonas no indicadas.
“Es una medida de seguridad para los veraneantes, porque puede resultar muy peligroso que sean principalmente adolescentes y jóvenes, tal vez sin la menor responsabilidad, quienes conduzcan estos automotores”, agrega.
Nota: Se le agradece a la familia Cristian Lucas la colaboración de facilitar los medios para tomar las fotos de este artículo.