- Los que laboran en dependencias gubernamentales deberán decidir si se quedan en el partido o con Bolaños, advierten arnoldistas
- “Eduardo Montealegre se quedará sin partido y sin trabajo”, afirma Enrique Quiñóñez
Consuelo Sandoval [email protected]
La declaratoria de oposición al gobierno del presidente Enrique Bolaños, por parte del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dejó atrapados a los liberales que laboran en las estructuras gubernamentales, quienes deberán definirse entre quedarse con su puesto de trabajo o continuar perteneciendo a las filas partidarias, advirtieron ayer dirigentes del ala arnoldista.
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, anunció que el partido exigirá a sus militantes una definición clara frente a las demandas de sus convencionales para que renuncien a sus puestos gubernamentales, ejemplificando con el caso del ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre.
“Eduardo Montealegre se va a quedar sin partido y me imagino que también sin trabajo, si no se define con don Enrique (Bolaños), yo creo que Eduardo está jugando una posición muy cómoda y esa cuerda se le está acabando porque don Enrique con esta postura que recientemente adoptó, al primero que le tiene que exigir que se defina es a Eduardo Montealegre que es el tercer vicepresidente del PLC”, opinó.
Quiñónez reprochó severamente a Montealegre porque supuestamente el gobierno ha despedido a unos tres mil liberales y él no ha dicho “esta boca es mía. El que calla otorga”, dijo.
El legislador calificó como “guerra declarada” contra los liberales, las últimas declaraciones del presidente Enrique Bolaños, quien aseguró que no permitirá a ningún adversario en su equipo de gobierno.
Quiñónez interpretó el mensaje de Bolaños como una muestra de desconfianza hacia sus funcionarios, incluyendo a Montealegre y a otros ministros liberales, a quienes supone los mantiene en sus puestos porque ha pretendido manipularlos para que contribuyan a controlar al partido.
Sin embargo, Montealegre no se dio por aludido y manifestó que no renunciará a las estructuras partidarias y tampoco a su cargo gubernamental.
“Todavía estoy en el gobierno y significa que estoy bien definido. Me voy a quedar con los dos. Yo creo que más bien el presidente se refería a estar trabajando y enfocado en las políticas del gobierno”, sostuvo Montealegre.
Quiñónez anunció que en la Convención del próximo 11 de julio, solicitarán que el partido “arranque la página del libro rojo que firmó Bolaños”, como militante del PLC.
AVALA ADVERTENCIA DE BOLAÑOS
El directivo del arnoldista PLC, diputado Carlos Noguera, avaló la decisión del presidente Enrique Bolaños para exigir lealtad de sus funcionarios.
“Cualquier Presidente de la República le va a exigir lealtad a cualquier funcionario que trabaja con su gobierno, si un presidente se da cuenta que tiene un funcionario que no lo va a apoyar, lo quita, eso es una cuestión elemental y pragmática, porque estamos hablando de funcionarios de primera línea, ministros, viceministros, secretarios generales o delegados departamentales del gobierno porque son cargos de confianza”, dijo.
Noguera, sin embargo, estima que ese tratamiento no debe darse a los empleados que no desempeñan cargos de confianza, quienes deberían de regirse por una Ley de Servicio Civil, proyecto original que en su oportunidad fue rechazado por la misma bancada liberal.
JUGANDO A LOS BUENOS
“Aquí no se puede estar jugando al bueno por los dos lados, tienen que definirse, yo siempre lo he dicho, los mismos que traicionaron a Arnoldo Alemán y que ahora están con Bolaños (los bolañistas), se lo van a ‘hartar’ vivo, si a Arnoldo Alemán que les dio de comer y los hizo, lo traicionaron, a Bolaños que no se compara con Arnoldo Alemán y que no tiene carisma, se lo van a ‘hartar’ vivo”, presagió Quiñónez.