Bernarda de Jesús Medrano Alvarado. (LA PRENSA/N. Marenco)

Encarcelado por supuesto secuestro

Su familia asegura que no existen elementos que demuestren su culpabilidad Carlos Martínez Morán [email protected] La señora Bernarda de Jesús Medrano Alvarado denunció que desde hace seis meses su hijo, Francisco José Campos Medrano, está preso en el penal de Chontales, según ella, de manera injusta. En septiembre pasado, la Policía Nacional lo detuvo y […]

  • Su familia asegura que no existen elementos que demuestren su culpabilidad

Carlos Martínez Morán [email protected]

La señora Bernarda de Jesús Medrano Alvarado denunció que desde hace seis meses su hijo, Francisco José Campos Medrano, está preso en el penal de Chontales, según ella, de manera injusta.

En septiembre pasado, la Policía Nacional lo detuvo y acusó de participar en un secuestro cometido en una zona rural del departamento de Chontales, en contra de Janio Marín Lazo.

“El delito se cometió, pero mi hijo no participó, ni tuvo ninguna relación con ese hecho”, dijo.

En sus investigaciones la Policía consideró que antes de la ejecución de este delito se realizó una llamada telefónica, a través de un celular, que fue alquilado por alguna persona en el restaurante Mama Naya número II, ubicado en el sector de La Subasta, sostuvo.

Explicó que ese teléfono perteneció al procesado Campos Medrano, de 39 años, pero tres meses antes del secuestro lo había traspasado a nombre de su hermana, Maritza del Socorro Medrano, para que lo pusiera al servicio de los clientes del restaurante en mención.

“Sólo por ese detalle a mi hijo lo están acusando de cómplice de este delito en el Juzgado Único de lo Civil y lo Penal de Chontales”, dijo Bernarda de Jesús Medrano Alvarado, de 65 años.

Agregó que por este mismo delito es procesado, José Luis Gutiérrez Ortiz, quien, según la señora Medrano Alvarado, confesó su participación en este hecho, pero en su declaración indagatoria afirma no conocer al procesado Francisco José Campos Medrano y tampoco lo asocia a ese hecho delictivo.

“En sus investigaciones, la Policía no ha podido demostrar que mi hijo hizo esa llamada, pero se observa que en el proceso judicial hay un marcado interés por mantenerlo en la cárcel”, manifestó en tono de preocupación la señora Medrano Alvarado, quien también consideró esa situación como un acto de injusticia.  

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