- Bush y Blair evitan predecir cuándo acabará la guerra
EFE
WASHINGTON.- El presidente de EE.UU., George W. Bush, aseguró ayer que la guerra durará “cuanto sea necesario”, pero aseguró que al final “el pueblo de Irak será liberado” y pidió, al igual que el Primer Ministro británico, Tony Blair, que la ONU reanude el programa de ayudas.
En una conferencia de prensa conjunta con Blair, con quien se ha reunido en las últimas horas en Camp David, ambos coincidieron en que las fuerzas anglo-estadounidenses están enfrentándose a “tropas duras” en Irak, pero reiteraron que la liberación de ese país “está cerca”.
“Estamos afrontando las tropas más duras y desesperadas” de Irak, afirmó Bush al abrir la conferencia de prensa conjunta, en la que reconoció que el conflicto durará “cuanto sea necesario”.
Tanto el presidente de Estados Unidos como el primer ministro británico pidieron a la ONU que reanude cuanto antes los programas de ayuda humanitaria en Irak.
No obstante, Bush indicó que “el urgente tema de la ayuda humanitaria no debe ser politizado” y destacó que el Consejo de Seguridad debe dar al secretario general, Kofi Annan, la autoridad para iniciar los envíos alimentarios a los que más lo necesitan.
El primer ministro británico viajaría ayer mismo a Nueva York para entrevistarse con el Secretario General de la ONU, con quien analizaría precisamente este tema.
Pero el Consejo de Seguridad de la ONU se ha dividido profundamente por la decisión de Estados Unidos, Gran Bretaña y España, de atacar Irak, y esa fisura ha incidido en las negociaciones para revisar el programa.
Bush y Blair se reunieron en una mini-cumbre de dos días en Camp David (Maryland) para analizar la marcha de la guerra e insistieron en su determinación de derrocar al régimen de Saddam Hussein.
Bush indicó que “las fuerzas de la coalición avanzan día a día y están logrando progresos firmes”.
Blair, por su parte, insistió en la determinación de continuar la ofensiva a pesar de la agudización de la resistencia iraquí, que ha originado el envío de nuevos refuerzos militares estadounidenses.
“Confiamos en que los objetivos que nos planteamos serán conseguidos”, afirmó el primer ministro británico.
El primer ministro británico no quiso precisar cuánto puede durar la guerra, ya que –dijo– la intervención “no está definida por el tiempo sino por la naturaleza de la misión”.