Esta mujer misquita llegaba del río Coco a uno de los campamentos de Tasba Pri, sin más pertenencias que un saco de comida. (LA PRENSA/REPRODUCCIÓN DE G. MIRANDA)

OEA atenta a demanda indígena

La CIDH está abierta a recibir la demanda de los misquitos desplazados, siempre que se agoten las instancias locales José Adán Silva [email protected] La posibilidad de una demanda contra el Estado de Nicaragua por parte de los misquitos desplazados por el gobierno sandinista, a inicios de la guerra en 1982, ha despertado el interés de […]

  • La CIDH está abierta a recibir la demanda de los misquitos desplazados, siempre que se agoten las instancias locales

José Adán Silva [email protected]

La posibilidad de una demanda contra el Estado de Nicaragua por parte de los misquitos desplazados por el gobierno sandinista, a inicios de la guerra en 1982, ha despertado el interés de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Nicaragua, la que a través de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, investigó la situación muy de cerca.

Sergio Caramagna, representante de la OEA en Nicaragua, apenas supo de la demanda por medio de las investigaciones del diario LA PRENSA, se puso en contacto inmediatamente con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para responder a las inquietudes sobre las demandas misquitas.

“Ustedes saben que es una instancia del sistema interamericano que se maneja con reglas y procedimientos propios, las oficinas de la Secretaría General de la OEA, yo digo moral y profesionalmente, deben contribuir con la tarea de la Comisión”, dice.

OEA RECOGIÓ DENUNCIAS SOBRE MASACRES

“Hemos estado informándonos un poco más, recordando los hechos de esos años, y haciendo algunas consultas con los funcionarios de la Comisión Interamericana, sabemos que en aquellos años existió una instancia de mediación a partir de las denuncias y de un informe que se hizo sobre algunos hechos graves ocurridos, no solamente referidos a pérdidas de bienes y materiales como casas, tierras, cosechas, animales, sino también referidos a vidas humanas, maltratos a detenidos, incluso, en algunos casos, el informe habla de desaparición de personas”, señala el diplomático.

“Desde el punto de vista de la Comisión Interamericana, debo decirles que la Comisión está abierta a este tipo de demandas en todo el continente. Pero es muy importante para desarrollar coherentemente una demanda, que se agoten las instancias locales, es un requisito básico para iniciar un proceso dentro de la CIDH, en esto va depender mucho cuáles son los temas, los objetivos, los reclamos de sus demandas”, explica.

INFORME DE LA OEA REFLEJÓ TRAGEDIA

En 1984, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hizo público un informe donde dejó en evidencia la actuación del gobierno sandinista respecto a los desplazamientos forzosos a que fueron sometidos los misquitos de las riberas del Coco, así como de algunos hechos violentos contra la población misquita.

Según informaciones recibidas por la Comisión, los días 20 y 21 de diciembre de 1981, rebeldes “contras” cruzaron el Coco desde Honduras y ocuparon el pueblo de San Carlos, donde tendieron una emboscada a soldados del Ejército nicaragüense, mutilando y asesinando a varios de ellos.

El gobierno sandinista denunció este incidente como parte de una insurrección masiva programada para estallar en los pueblos del río Coco, habitados todos por misquitos, durante la semana de Navidad, por lo cual bautizó la operación militar como “Navidad Roja”.

Denuncias e informaciones recibidas por la CIDH dieron cuenta que durante esa confrontación y en represalia por las matanzas de San Carlos, efectivos del Ejército Sandinista dieron muerte en la localidad de Leimus y en sus inmediaciones a un número considerable, aunque hasta ahora indeterminado, de misquitos.

El 28 de diciembre de 1981, el gobierno resolvió trasladar a 42 pueblos de la región del Río Coco a una zona ubicada a unos 60 kilómetros al sur de ese río, sobre la carretera Rosita-Puerto Cabezas.

Los poblados de río arriba, desde Leimus a Raití, tuvieron que ser evacuados a pie, en condiciones muy difíciles y duras, por no existir caminos aptos para el uso de vehículos. Los pueblos de río abajo, desde Leimus hacia la Costa Atlántica, fueron trasladados en camiones y la mayoría de los evacuados pudieron llevarse algunas de sus pertenencias.

Durante el mes de enero y parte del mes de febrero de 1982 reinstalaron aproximadamente a 8,500 misquitos, en cinco diferentes campamentos, en lo que el gobierno ha denominó el proyecto Tasba Pri (Tierra Libre, en idioma misquito).

MASACRE POR BOMBARDEO

Según el informe recogido por la CIDH-OEA, en las comunidades indígenas de Asang y San Carlos, ubicadas en el margen del río Coco, parte arriba, el día 23 de diciembre la Fuerza Aérea sandinista llegó a bombardear las comunidades con helicópteros y aviones, dejando posiblemente a 60 indígenas muertos y otro tanto desaparecidos.

Durante estos traslados ocurrió un accidente aéreo donde murieron 75 niños misquitos. En diciembre de 1982, cerca de 4 mil misquitos fueron sacados de sus aldeas en la zona del río Coco y del río Bocay, en el departamento de Jinotega, a los asentamientos situados al interior del mismo departamento.

El nueve de diciembre de 1982, 75 niños misquitos y nueve de sus madres perdieron la vida, al accidentarse el helicóptero que los transportaba en la zona de Ayapal.  

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