- Los billares se han convertido en una nueva fuente generadora de ingresos y en Managua se contabilizan unos 431 establecimientos dedicados a esta actividad
Giselle Alemán Ayala [email protected]
Atrás quedaron los años 70 y con ellos la idea de que el billar únicamente era el juego de azar favorito de los “sin oficio”, tal y como se pensaba en esa generación, que fue testigo de las hazañas de los mejores exponentes de este deporte de los tacos, el paño y las 16 pelotas de marfil.
Hoy, este deporte es practicado en todas las esferas sociales y se presenta como un negocio que promete gran valor lucrativo.
“Ojo al tiro”, “eso es pifia”, “se fue cholo”, “clase lora”… son las expresiones más comunes de ese juego cuya emoción depende de la variante escogida para competir.
Cuando la música disco estaba en pleno apogeo, Gregorio Moraga, recuerda que llegaba del colegio, tiraba la mochila a un lado y corría al billar más cercano. En la actualidad es el dueño del Club de Billares Topacio, uno de los más populares de la capital.
Según Moraga, su club nace como una necesidad de la clase media-alta, “quienes anteriormente no tenían un lugar en donde practicar el deporte, puesto que los billares que existían anteriormente eran considerados antros de mala muerte”.
Al igual que en el club Topacio, la clase media-alta capitalina, se da cita en lugares como Time Off, el cual está ubicado en el corazón de la llamada “Zona Rosa” .
Con tono firme el propietario de Time Off, Marcelo Dami, asegura que su objetivo es “crear una revolución dentro de lo que es el mercado del billar en Nicaragua”, pues éste se presenta como un mercado prometedor.
Hoy en día el negocio del billar implica algo más que el simple alquiler de una mesa. El juego, es sólo el “gancho” que atrae a los clientes al local. Pero las verdaderas ganancias se registran en los servicios paralelos de bar y restaurantes, que se ofertan en los locales.
El alquiler de la mesa varía según la zona y las condiciones del local. Usted puede jugar cómodamente en aire acondicionado mientras disfruta de una cerveza y paga cuarenta córdobas por hora. O bien podrá elegir sudar un poco y pagar tan sólo dos córdobas la mesa en establecimientos ubicados en zonas populares.
Estos precios se perciben en los barrios más pobres. Y debido a que en estos lugares se presentan los índices más altos de delincuencia, el funcionamiento de los mismos sufre de ciertas restricciones.
Según el Jefe de Seguridad Pública del Distrito II de Managua, capitán Oscar Vargas, este tipo de negocios ha venido decreciendo en los barrios, “pues nos hemos visto obligados, a cancelar las licencias para vender alcohol en aquellos locales donde se registran hechos delictivos”.
Según Vargas, el objetivo no es el de coartar libertades. “Estas medidas forman parte de los esfuerzos del Gobierno y la Policía por dignificar el deporte”.
LA CLAVE ESTÁ EN LA ADMINISTRACIÓN
Derick Martínez, hace dos años hizo un préstamo de 45 mil córdobas e instaló un modesto billar en el barrio Villa Reconciliación, ubicado en el extremo oriental de Managua, asegura que a tan sólo ocho meses de estar funcionando pudo saldar su deuda y hoy vive tranquilamente de su negocio.
Contrario a los dueños de los locales más grandes, Martínez no vaciló en dar a conocer sus ganancias. Según éste, sólo en concepto el alquiler de mesas (por dos córdobas) registra un promedio de 250 córdobas diarios y 400 semanales por las ganancias del servicio de bar.
“Lo cierto es que no cuento con una autorización de la Policía para vender licor, pero las ventas de este producto son las que registran mayores ganancias. Durante estos años he procurado tener cuidado para no ser descubierto”, confesó.
LOS IMPUESTOS
A pesar del despunte del billar en la última década, la Alcaldía de Managua (Alma) reconoció que ninguno de estos locales pagan impuestos a la Comuna bajo registros contables, sino únicamente tarifas fijas que no superan los 500 córdobas.
En Managua, la Alcaldía tiene registrados legalmente 431 billares, de los cuales únicamente tres registran el pago de la tarifa más alta, esto según datos de los Registros Contables de la Comuna.
Pero según el director general de Asuntos Económicos de Alma, Juan Miguel Eslaquit, dicha institución realizará en el tercer trimestre del año un sondeo, para determinar la verdadera razón social de diferentes negocios, incluidos los billares. Ello ayudará a determinar el crecimiento de la actividad económica de estos locales, y su eventual ingreso en la tasa de contribuyentes de registros contables.
REQUISITOS
Según las normativas del Departamento de Registro al Contribuyente de la Alcaldía de Managua, los requisitos para la apertura de matrícula con cuota fija son:
– Foto Copia Cédula RUC.
– Solvencia Municipal (valor 25 córdobas).
– Fotocopia de Cédula de Identidad.
– Carta Poder para realizar el trámite en Alma (cuando no es el dueño del negocio).
– Especificar el barrio, teléfono y dirección exacta del negocio y el dueño de la actividad.
– La Alcaldía de Managua, contabiliza en sus registros 431 negocios con el rango de billares, los cuales están clasificados en cuatro categorías:
– 26 de Categoría A Contribución a la Alcaldía Mensualmente C$100.
– 323 de Categoría B Contribución a la Alcaldía Mensualmente C$50.
– 53 de Categoría C Contribución a la Alcaldía Mensualmente C$30.
– 26| de Categoría D Contribución a la Alcaldía Mensualmente C$20.