Una de las calles de Las Américas II, donde las pandillas protagonizan violentas peleas. (LA PRENSA/ I. Hernández)

Vecinos de Las Américas II cansados de las pandillas

Es tanto el accionar de estos grupos delictivos que la Policía ni caso le hace a las denuncias Carlos Martínez Morán [email protected] En Las Américas II, la población no soporta las constantes peleas que a cualquier hora del día organizan las pandillas de ese lugar. Constantemente los jóvenes se agarran a pedradas y machetazos por […]

  • Es tanto el accionar de estos grupos delictivos que la Policía ni caso le hace a las
    denuncias

Carlos Martínez Morán [email protected]

En Las Américas II, la población no soporta las constantes peleas que a cualquier hora del día organizan las pandillas de ese lugar.

Constantemente los jóvenes se agarran a pedradas y machetazos por diferencias personales que mantienen entre ellos, informaron muy preocupados los afectados por este problema.

Maritza Montenegro, habitante de Las Américas II, informó que cada vez que estos jóvenes protagonizan pleitos, ella cierra las puertas de su casa para no ser alcanzada por la lluvia de piedras que los jóvenes lanzan hacia todas direcciones, sin importarles las consecuencias.

En ese barrio operan las pandillas conocidas como “Los del Grupo A”, “Los Pirañas”, y “Los Cumba”.

Nelly Rodríguez Herrera, otra de las afectadas, indicó que durante las peleas, más de un pandillero ha salido con el cráneo fracturado o con golpes en el cuerpo, pero prefieren buscar venganza antes de ir a la Policía.

“Cuando esa gente empieza a pelearse, las pedradas caen por todos lados. Los techos de las casas parece que se van a caer de tantos golpes. A esa hora, mis hijos y yo nos metemos debajo de las mesas para buscar más seguridad y no salir lesionados”, dijo.

POLICÍA INDOLENTE

Igual que sus vecinos, la señora Rodríguez Herrera manifestó que en reiteradas ocasiones han denunciado el problema ante el Distrito Seis de Policía, pero en esa delegación no les hacen caso.

“Más bien, los policías se burlan. Otros nos piden riales o nos dicen que nos vayamos a vivir a otro lugar, donde no haya pandillas”, dijo preocupada la señora.

Por esa razón es que las personas inocentes que han salido lesionadas por el accionar de las pandillas, prefieren quedarse calladas para no exponerse a la venganza de esos jóvenes que no respetan nada, ni se detienen ante nadie.  

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