- Mientras, la Cancillería nicaragüense condecora a embajador colombiano
Consuelo Sandoval [email protected]
El jefe de la diplomacia nicaragüense, Norman Caldera, aplaudió ayer la decisión de Colombia de reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), para enfrentar la demanda que sometió Nicaragua en su contra, reclamando las islas de San Andrés y Providencia.
Colombia mantiene el retiro del acatamiento de la jurisdicción de la Corte Internacional, desde el 5 de diciembre del 2001, es decir, un día antes de que fuera instaurada la demanda nicaragüense.
“Para nosotros esa es una buena señal de que nos digan que se van a defender en el juicio, porque en el pasado habían puesto en duda la jurisdicción de la CIJ y con esta aceptación de la jurisdicción de la Corte, pues lo que nos están diciendo es que finalmente vamos a poder dirimir esa diferencia en el lugar donde tenemos que hacerlo, estamos preparados para tomar ese reto”, aseguró.
Informaciones provenientes de Colombia daban cuenta ayer que ese país “se prepara para defender la soberanía sobre San Andrés y Providencia en La Haya y que el presidente Álvaro Uribe repasó con varios ex presidentes de ese país, la documentación legal, a seis semanas de que Nicaragua sustente su demanda.
Caldera informó que el juicio contra Colombia está empezando y que la Memoria de Nicaragua será entregada en los primeros días de abril, para lo cual, viajará el doctor (Alejandro) Montiel Argüello, quien se reunirá con su colega Carlos Argüello y el equipo de asesores extranjeros en La Haya.
Recordó que Colombia deberá presentar su Contra Memoria en junio del 2004.
“Vamos a ver qué es lo que ellos incluyen y así podremos nosotros presentar la Réplica, que es el siguiente instrumento en que Nicaragua presentará de nuevo sus argumentos y rebatirá cualquier cosa que haya dicho Colombia en el documento que presenten ellos”, expresó.
Desestimó que la decisión de Colombia, de aceptar la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, pueda ser interpretada como una medida de presión, considerando que no existe manera más civilizada de dirimir las disputas que un proceso judicial.
JUNTOS CONTRA EL TERRORISMO
Caldera condecoró la tarde de ayer al embajador colombiano, Julio Ortiz Cuenca, con la Orden “José de Marcoleta” en el grado de “Gran Cruz”, quien dejó el cargo para trasladarse a su nación.
Nicaragua distingue con ese galardón la labor diplomática de los representantes “que han promovido los lazos históricos de amistad y cooperación entre nuestros países”.
“Después de más de dos años de fructífera labor en Nicaragua, durante los cuales ha contribuido de manera eficaz a lograr un mayor acercamiento entre nuestros pueblos y gobiernos, el embajador Ortiz deja no sólo un legado diplomático, sino un legado de amistad franca y sincera”, destacó Caldera.
El canciller resaltó la labor realizada por el embajador Ortiz Cuenca en pro del intercambio cultural entre nuestras naciones, pilar fundamental para que nuestros pueblos se conozcan e identifiquen más en sus tradiciones, valores, así como también en sus raíces históricas.
“Señor embajador, Colombia no está sola en la lucha contra el flagelo del terrorismo, que atenta contra la democracia e impide el goce de los derechos humanos, las libertades fundamentales y amenaza la seguridad y estabilidad de los Estados. Nicaragua, como Estado democrático, no ha permanecido indiferente a la clara amenaza que el terrorismo representa. Por el contrario, tanto a nivel nacional como internacional, hemos reaccionado con firmeza y determinación haciendo oír nuestra voz de indignación y condena”, dijo Caldera.