Presidente dio espalda a la ministra de Salud

Consuelo Sandoval [email protected] La ministra de Salud, Lucía Salvo, confirmó anoche que renunció al cargo porque el presidente Enrique Bolaños no le dio el respaldo necesario para afrontar las notorias contradicciones que tenía con su viceministra Margarita Gurdián, decisión que fue aceptada por el mandatario, quien designó como su sucesor al todavía secretario de Asuntos […]

Consuelo Sandoval [email protected]

La ministra de Salud, Lucía Salvo, confirmó anoche que renunció al cargo porque el presidente Enrique Bolaños no le dio el respaldo necesario para afrontar las notorias contradicciones que tenía con su viceministra Margarita Gurdián, decisión que fue aceptada por el mandatario, quien designó como su sucesor al todavía secretario de Asuntos Políticos de la Presidencia, José Antonio Alvarado.

“No hablábamos el mismo lenguaje, no teníamos el mismo objetivo (Margarita y yo). Yo siento que a estas alturas mi posición en el gobierno fue para hacer una labor social, en tanto, el Ejecutivo la ha cambiado por una agenda política, entonces, ya no calzo en esa situación porque estoy para trabajar por los más necesitados que hay muchísimos en Nicaragua”, exteriorizó Salvo.

Salvo no quiso detallar las desavenencias que mantuvo con Margarita Gurdián, pero una fuente gubernamental reveló que ambas tenían fuertes contradicciones por el estilo de trabajo de la segunda, a quien aparentemente le gustaba mantener protagonismo ante los medios de comunicación; además, tuvieron divergencias por el caso de “Rosa”, la niña embarazada, pues Margarita respaldaba supuestamente la posición de la Red de Mujeres, con cuyas representantes se reunió, y Salvo se apegó a la resolución de la comisión técnica de los galenos.

Salvo negó que aceptará un cargo en el Instituto de Turismo, que le ofreció Bolaños, y que su salida esté atribuida a cansancio físico, según se rumoró en la Presidencia de la República.

“No estoy cansada. Estoy acostumbrada a trabajar, y fuerte. Trabajé desde los 14 años ayudando a mis hermanos y padres a construir una empresa exitosa, así que no es cierto que estoy cansada”, manifestó Salvo.

Aseguró que no se va resentida con Bolaños porque no le dio su respaldo para permanecer en el cargo, y lamentó que su salida pueda afectar la credibilidad que tienen los donantes internacionales hacia la institución.

Garantizó que se va satisfecha por la labor cumplida, por cuanto logró establecer estrictos controles para evitar la fuga de medicamentos, y porque deja un legado de honestidad, de políticas de respeto, orden y transparencia en la gestión.

Destacó que también conformó el Consejo Nacional de Salud, acreditó a 15 consejos departamentales en todo el país, instancias que han servido para ayudar como órganos de consulta, asesoría y fiscalización a la administración de la salud, a los directores de los Silais y hospitales.

Salvo se congratuló porque consiguió la reestructuración de un préstamo de 89 millones de dólares con el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y ejecutó un plan de retiro del 60 por ciento de los jubilados mediante la entrega de 25 millones de córdobas del presupuesto de Salud, medida que —reconoció— fue dolorosa, porque tuvo que pagar un alto costo político, no obstante, dijo que tiene la satisfacción de que el dinero que antes se entregaba a esos trabajadores retirados pasó a formar parte de la asignación para la compra de medicamentos.

CAMBIOS CON AIRES ELECTOREROS

Fuentes de la Presidencia filtraron a LA PRENSA que los próximos cambios de gabinete son interpretados como si se tratara de maquillaje político a las instituciones ante la cercanía de las elecciones municipales.

Según la fuente, Leandro Marín Abaunza, pariente político del presidente Bolaños, será designado como nuevo Secretario de la Presidencia, en sustitución de Julio Vega, quien podría ostentar sólo la asesoría legal o ser nombrado Procurador.

Estos movimientos, según el informante, dejarían mal parados a los hermanos Mario y Silvio De Franco, quienes ejercían un férreo control en el gobierno.

En el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) sería nombrado Alejandro Fiallos, y en el Ministerio de Gobernación, Eduardo Urcuyo, ambos miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PLC bolañista.

Urcuyo sustituiría a Arturo Harding, quien ocuparía la cartera del Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser).  

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