Elí Josué BravoCORRESPONSAL/COSTA [email protected]
La Fuerza Pública de Upala, Alajuela, interpuso una denuncia ante la Fiscalía y el Organismo de Investigación Judicial de esa localidad, en contra de tres nicaragüenses, sospechosos de cometer una matanza de cocodrilos en el corredor fronterizo norte, ubicado muy cerca de Nicaragua.
La denuncia se introdujo luego que la Policía de Upala encontró el pasado sábado unos 30 esqueletos de cocodrilos, junto con restos de otras especies acuáticas, a orillas de los ríos Zapote y Caño Negro.
Campesinos que viven cerca de estos ríos, afirmaron ante la Policía haber visto a los nicaragüenses, quienes viven cerca de Mojón 13, comunidad fronteriza, ingresar en aguas costarricenses a bordo de una embarcación de fibra de vidrio, con escopetas, linternas y una batería de carro.
Alexis Núñez, oficial de la Fuerza Pública de la localidad, indicó que los nicaragüenses provenían del archipiélago de Solentiname, Río San Juan.
“No manejamos un dato oficial. La denuncia es en base a lo declarado por los vecinos. Tampoco podemos revelar nombres para no entorpecer las investigaciones. Las investigaciones permitirán conocer quiénes son los responsables”, agregó Núñez.
Se cree que los nicaragüenses cazaron a estos animales en vías de extinción, para extraerles la piel y luego comercializarla ilegalmente en su territorio.
Los cazadores habrían lanzado al río vértebras de otras especies acuáticas en estado de descomposición sobre los causes de estos ríos, contaminando el agua que los vecinos utilizan en labores domésticas.
En este lugar también se encontraron huevos de tortuga, que fueron extraídos ilegalmente de este corredor biológico y que supuestamente pretendían llevar a Nicaragua.
La Policía de Upala estima que estos hechos sucedieron entre la noche del 27 y la madrugada del 28 de febrero.
Inicialmente se creyó que los sospechosos provocaron un incendio que arrasó con cuatro hectáreas de un humedal situado en la margen del Río Zapote, donde se quemaron una cantidad no determinada de tortugas e iguanas.
Pero esta versión fue desestimada por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), pues en los próximos días denunciarán ante las autoridades judiciales a un finquero, sospechoso de haber causado el incendio.
Carlos Rodríguez, ministro del Ambiente, dijo que durante la semana viajará a Nicaragua para hablar con funcionarios del Marena y coordinar acciones conjuntas que eviten futuras matanzas de estas especies.
En enero anterior, la fuerza pública tica había realizado un hallazgo similar. Cientos de vértebras de cocodrilos y peces murieron a manos de otros nicaragüenses.
Sin embargo, Rodríguez prevé que este tipo de denuncias lleguen nuevamente ante las autoridades judiciales y del ambiente de Costa Rica, ya que el Minae no cuenta con los recursos ni con los medios que hagan un control eficiente y total de la zona protegida.