- Svitlana Kashchenko trasciende en el deporte pinolero
Pablo [email protected]
No es difícil saber que Svitlana Kashchenko no nació en Nicaragua.
Su extenso nombre rápidamente se asocia con la desaparecida Unión Soviética.
La mayoría la conoce como “la rusa”, pero en realidad esta señora de tez blanca dejó el ombligo en Ucrania. Estudió allá, pero por cosas del destino conoció a un estudiante nicaragüense, Orlando López Moreira, que le cambiaría el rumbo de su vida.
Este encuentro fue tan radical que ahora Kashchenko es una nicaragüense que como la mayoría, se fajan a diario por la supervivencia y tratando de destacar en un deporte como el tiro deportivo, muy relegado por las autoridades nacionales pese a las recientes hazañas.
Kashchenko ganó medalla de oro en los últimos Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador.
Apenas es la tercera de oro que se logra en la historia de participaciones pinoleras en este tipo de eventos.
Y aunque el mérito es mayúsculo, Kashchenko muestra cierta inconformidad por el poco respaldo que recibe como mujer atleta de alto rendimiento, en una sociedad donde el deporte femenino se encuentra en un segundo plano.
“Aquí, en la cultura nicaragüense la mujer debe ser más tímida que los hombres. Entonces tienen pena de salir, hacer ejercicios. Se educa a la niña para ser madre de familia, buena esposa. Le enseñan otros valores, y no una educación física integral que le permita desarrollarse como deportista”, comenta Kashchenko.
¿Para la mujer es menos complicado hacer deporte en Ucrania, su país de origen?
“Sí, así es, porque se hace deporte en las escuelas y trabajos. Aquí la cultura física se limita en ir al gimnasio con el objetivo de bajar de peso. Lo hacen hasta cuando ya tienen problemas de salud, no piensan que uno se debe mantener en forma siempre… Para las mujeres es más difícil porque llevan la casa, tienen que cuidar a los niños y hay muchas obligaciones”.
¿Cuáles son las principales diferencias en su país de origen y Nicaragua?
“Cuando yo entrenaba con la Selección Nacional Juvenil de la Unión Soviética, nosotros como deportivas teníamos que levantarnos muy temprano, salir a la calle a correr sin importar la temperatura, hacer los ejercicios específicos. Hay un sistema muy diferente, porque para la gente que no era deportista tenían la oportunidad de ejercitarse en las canchas de las calles y en las fábricas donde ellos trabajan”.
SIN APOYO
Kashchenko aseguró que pese a clasificar a los Juegos Panamericanos todavía no cuenta con el suficiente respaldo para entrenarse y ganar medallas.
“Ahora tengo una ayuda de Solidaridad Olímpica (gestionada por el CON) como entrenadora de Walter Martínez. Pero, eso no es nada seguro, porque podría cancelarse en cualquier momento”, comentó.
“De ahí tengo un pago de 250 dólares mensuales hasta los Juegos Olímpicos de Atenas. Pero Solidaridad Olímpica podría cortar ese dinero”, finalizó Svitlana.