- Dice que no tiene ganas de volver a poner el 35 por ciento mientras gobierne
Luis Felipe Palacios [email protected]
El presidente Enrique Bolaños pidió ayer a las autoridades hondureñas aceptar la suspensión temporal del arancel del 35 por ciento que Nicaragua cobra a los productos originarios de Honduras, y abogó para que el Congreso de ese país desista de imponer un tributo similar a los productos originarios de Nicaragua.
El mandatario sugirió tanto a su homólogo Ricardo Maduro como a los diputados hondureños aceptar la suspensión “provisional” del “Impuesto Patriótico” y no aprobar una Ley de Reciprocidad de aplicar el 35 por ciento a los productos y servicios nicaragüenses, para no entorpecer la integración centroamericana.
“Si ellos (los hondureños) cometieran el error —así como firmaron con Colombia (el Tratado Ramírez-López)— o se les metiera la locura equivocada de meter un 35 (por ciento) a Nicaragua, va a comenzar una guerra de represalias”, advirtió.
“De alguna manera tenemos que no aceptar el 35 (por ciento) que está queriendo pasar la Asamblea (hondureña) y tenemos que poner otras medidas, entonces habría una guerra en toda Centroamérica de precios, de represalias, de cosas por el estilo, y se acabó, pues, la Unión Centroamericana, la Unión Aduanera, el Tratado de Libre Comercio”, auguró.
Bolaños, por tanto, recomendó a Maduro y a los congresistas hondureños, que para no perjudicar a la región centroamericana, acepten la suspensión temporal del arancel del 35 por ciento, para mientras la Corte Internacional de Justicia de La Haya falla sobre el diferendo limítrofe entre ambos países, que está previsto para finales de 2004.
PREFIERE “dEROGACIÓN”
Actualmente el Congreso hondureño discute la posibilidad de imponer un tributo similar a los productos originarios de Nicaragua, si el país no deroga el arancel del 35 por ciento antes del martes de la próxima semana, que Nicaragua estableció en diciembre de 1999 en reacción a la ratificación del Tratado Ramírez-López, suscrito por Honduras y Colombia, y que cercena 130 mil kilómetros cuadrados de plataforma marítima.
Bolaños aseguró que no han recibido ningún ultimátum de parte de Maduro: “Personalmente he estado hablando con el presidente Maduro desde hace rato y hemos venido suavizando y poniendo la opinión pública a favor de acabar con el asunto del 35 por ciento (pero), eso está en manos de la Asamblea”, reconoció.
Al mandatario nicaragüense dijo darle “igual” una suspensión temporal o una derogación del arancel soberano, porque mientras esté gobernando (hasta enero de 2007) no se volverá a introducir una iniciativa de Ley que grave los productos de los países de la región centroamericana.
“Da igual (la suspensión temporal o derogación), porque eso de que es temporal significa que lo puedo volver a poner o no (el Impuesto Patriótico), y no tengo ganas de volverlo a poner”, aseveró.
Asimismo, el gobernante nicaragüense sugirió al gremio de los cafetaleros del país, que presuntamente tienen problemas para exportar medio millón de quintales por el hondureño Puerto Cortés, visitar a los diputados de la Asamblea Nacional para plantear esa dificultad.
EVITA A «ARNOLDISTAS»
El presidente Enrique Bolaños suspendió un almuerzo con mujeres del Mercado “Roberto Huembes” —en conmemoración al Día Internacional de la Mujer— por la presencia de simpatizantes del arnoldista PLC que llegaron al lugar a exigir justicia para el ex mandatario y ahora reo Arnoldo Alemán.
Bolaños minimizó la protesta, e incluso dio otra versión de lo acontecido. Dijo que por ser el primer viernes de Cuaresma, y “no se come carne”, decidió ir a tomar “una sopa de rosquillas, punche o de cualquier cosa”, y que estaban decidiendo si ir al “Huembes, Flor de Pino o El Popular René”.
Al final, dijo que se decidieron por El Popular René, porque el restaurante Flor de Pino está en reparación, aunque no explicó por qué no se tomó en cuenta el “Huembes”. La agenda presidencial enviada por la Secretaría de Comunicación, indicaba que el almuerzo sería en el “Huembes”.