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ROMA.- Gabriel Batistuta es uno de los 53 jugadores extranjeros que juegan en Italia que a fines del campeonato se les termina el contrato con su club.
En total son 897 los futbolistas que están en esa situación, del total de los 3,500 que juegan en Italia a nivel profesional.
Por lo tanto, un cuarto de los jugadores que están en las tres series profesionales de fútbol (A, B y C) quedará desocupado dentro de tres meses.
Su costo global es de 150 millones de dólares, según datos de la Oficina del Trabajo de la federación italiana de fútbol, dados a conocer este jueves por la Gazzetta dello Sport.
Ninguno de ellos tendrá, con seguridad, problemas económicos, pero se les abre un capítulo de su vida profesional, para la cual la mayoría no están preparados.
Muchos de ellos están a la búsqueda de un contrato que les permita continuar, aunque algunos estarán obligados a colgar los botines por razones de edad o porque simplemente no podrán encontrar otro club.
“Batigol” fue dado en préstamo por el Roma al Inter, para sustituir a su compatriota Hernán Crespo, quien sufrió una grave lesión, pero al término del campeonato partirá seguramente a Inglaterra.
Entre los sudamericanos que se les termina el contrato en junio está el brasileño Aldair, que anunció que desea dejar el fútbol, aunque lo están tentando su propio equipo, el Roma y el Flamengo.
Asimismo, están Cafú, que podría terminar en Japón; el atacante uruguayo Federico Magallanes (Torino), que podría pasar al fútbol español.
También figuran los argentinos José Chamot y Fernando Redondo (Milán), aunque a este último le podrían renovar el contrato.