- Verificará si empresarios
hondureños retiraron bomba succionadora del Río Negro
Consuelo Sandoval yBenjamín Blanco [email protected]
El gobierno de Honduras mandó a retirar ayer la bomba succionadora de agua que empresarios agrícolas hondureños habían colocado en el Río Negro, respondiendo a la nota de protesta de Nicaragua que indicaba que el vecino país estaba violando el acuerdo de la comisión binacional entre ambos países, informó el canciller Norman Caldera.
El funcionario nicaragüense dirigió el pasado martes una nota de protesta a su homólogo hondureño, Guillermo Pérez Cadalso, ante las denuncias formuladas por diputados de la Asamblea Nacional, quienes el pasado fin de semana constataron en la zona fronteriza que una bomba succionadora de agua aún continuaba funcionando, dejando sin agua a la parte de Nicaragua.
La bomba había sido colocada en aguas del Río Negro, después del huracán Mitch, ocurrido en octubre de 1998, para desviar el agua hacia territorio hondureño, la que era utilizada por empresarios de ese país en el riego de cultivos de frutas y hortalizas, debido a que el desastre provocó el cambio de curso del río y éste se desvió a Nicaragua.
“La respuesta que nos dieron en la mañana (del pasado martes) es que la bomba la quitaron; vamos a constatar y hasta que estemos seguros y tengamos evidencia de que no está allí, podremos decir que ya cumplieron. Por lo pronto lo que tenemos es una aseveración del gobierno de Honduras, de que quitaron la bomba”, manifestó Caldera.
Para verificar si la bomba fue retirada, una comisión de alto nivel del gobierno visitará hoy en helicóptero la zona de Palo Alto, El Jícaro y Somotillo.
La visita estará encabezada por el canciller Caldera; el jefe del Ejército, general Javier Carrión; diputados de la Asamblea Nacional, y el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), José Augusto Navarro.
Según el director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Claudio Gutiérrez, el problema con la bomba es que succionaba más agua de la que le correspondía a Honduras.
Gutiérrez recordó que el Río Negro, es un río de uso binacional, “los dos países tienen acceso al agua y el mayor porcentaje le corresponde a Nicaragua, porque en el sitio donde estaba ubicada la bomba, tenía un área de drenaje de un 69 por ciento a favor de Nicaragua y de un 31 por ciento para Honduras.
La solución permanente, según Gutiérrez, es volver el río a su cauce original pero esto se enfrenta no sólo con el problema de la presencia de minas antipersonales, enterradas en la década del 80, sino también al elevado costo de dragar unos dos kilómetros para regresarlo a su cauce anterior y de construir diques para evitar que vuelva a salirse de su curso.