Carlos Martínez Morán [email protected]
Enrique José Ruiz Vargas es el nombre de la persona que la Policía Nacional sospecha asesinó de un disparo en el pecho a Víctor Manuel Martínez Serrano, el pasado fin de semana en el barrio “Jorge Dimitrov”.
Aparentemente el crimen fue motivado por rencillas personales que supuestamente el ahora fallecido mantenía con una persona a la que la Policía identifica como Eduardo Ortiz Sura, quien supuestamente le había encargado a Ruiz Vargas, su cuñado, ajustar cuentas en cualquier lugar que lo encontrara.
El hecho se produjo el pasado domingo, cuando la víctima se encontraba en una esquina del barrio Jorge Dimitrov en compañía de una persona identificada como Jimmy Antonio Aguilar Hernández. Repentinamente apareció Enrique José Ruiz Vargas, alias “El Gordo Pausa”, acompañado por Fátima del Socorro Ortiz Sura, y ambos hombres se trenzaron a golpes, informó el comisionado Leonardo Vanegas Berríos, jefe del Distrito Cuatro de Policía.
Agregó que en la pelea la joven que acompañaba a Ruiz Vargas le descargó un fuerte golpe a Martínez Serrano, quien al ver que iba perdiendo, trató de refugiarse en el patio de la casa de la señora Erlinda Rojas Baltodano, pero hasta ese lugar entró Ruiz Vargas y le acertó uno de dos disparos que le realizó con una pistola calibre 9 mm.
Posteriormente se dio a la fuga con la joven que lo acompañaba y quien, según la Policía, trabaja en un centro nocturno en El Salvador.
El comisionado Vanegas informó que el día del crimen la joven andaba de visita en la casa de su abuela que reside en el barrio “Jorge Dimitrov” y Ruiz Vargas la llegaba a traer.
Pese haber logrado identificar al sospechoso de este delito, la Policía todavía no logra ubicarlo y capturarlo.
La misma fuente manifestó que Enrique José Ruiz Vargas, “El Gordo Pausa”, es considerado una persona sumamente peligrosa.
En los archivos de la Policía está encartado por la comisión de numerosos delitos que incluyen mas de diez robos con intimidación, alteraciones al orden público y un homicidio en perjuicio de su cónyuge, María José Moya Ocón, a quien supuestamente ultimó de dos balazos con una pistola calibre 9 mm.