Freddy Potoy [email protected]
El problema de la narcoactividad en Nicaragua se torna más delicado y el Estado debe atender con prontitud el asunto desde todo punto de vista. Un factor importante en este tema es la administración de justicia que mantiene en cifras bajas las personas que son procesadas y juzgadas por este delito.
En 1999, de 651 causas por tráfico de drogas, 14 de ellas fueron anuladas por problemas en el procedimiento. En el 2000, de 513 causas, 27 fueron nulas y en el 2001, de 761, 31 fueron anuladas por los mismos problemas, según cifras oficiales registradas en el Ministerio de Gobernación. El asunto es grave porque cada año se incrementan las nulidades de los procesos contra los delitos de narcotráfico.
Los datos anteriores son sólo una pequeña muestra del comportamiento del narcotráfico frente al sistema como tal en Nicaragua.
De acuerdo con las estadísticas oficiales de la Policía Nacional, desde 1990 hasta el 2002 las incautaciones de cocaína se han incrementado, sin embargo, otro elemento que preocupa es el repunte de la heroína a partir del 2000 en Nicaragua, año en que las autoridades incautaron dos kilos. En 2001, se decomisaron 8 kilos con 422 gramos de heroína; en el 2002, la Policía registraba la incautación de más de 5 kilos de heroína y en el 2003, la sorpresa más grande han sido los 22.5 kilos de heroína incautados en Somotillo, Chinandega. No obstante, entre 1996 y 1999, la Policía Nacional apenas capturó cinco kilos de heroína.
Lo anterior significa que entre el 2000 y el 2002, la cantidad de heroína incautada en Nicaragua se ha triplicado en relación al período correspondiente entre 1996-1999, esto sin incluir la heroína ocupada en lo que va del 2003.
Este problema debe ser prioritario para los distintos representantes de los Poderes del Estado en nuestro país, más ahora que las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales, tienden a favorecer la expansión de este fenómeno.
La narcoactividad es considerada un delito transnacional y como tal tiene repercusiones no medibles a corto plazo. De ahí la necesidad de la cooperación jurídica internacional o asistencia legal mutua en función de fortalecer las instituciones encargadas de hacer cumplir las leyes en cada uno de los Estados.
Juan Gabriel Tokatlián, en la obra Globalización, Narcotráfico y Violencia. Siete ensayos sobre Colombia, plantea (como un ejemplo que el narcotráfico ha minado la escala de valores de la sociedad, sin tener diferencias sobre el régimen político, social y económico que sea) que según datos de la fiscalía colombiana y de la DEA, en 1994 más del 60 por ciento del Congreso de ese país había sido elegido por aportes del narcotráfico. A su vez, de acuerdo con el Departamento de Estado en Washington, el presidente Ernesto Samper (1994-1998) había expresamente solicitado y efectivamente recibido 6,000,000 de dólares del Cartel de Cali.
Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, entre un 2 y un 5 por ciento del Producto Interno Bruto mundial proviene del dinero blanqueado. Así lo planteó el secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan en 1998.
Las autoridades nacionales tienen que preocuparse, sobre todo después del reciente informe de Estados Unidos sobre la situación de Nicaragua, que está en la mira del narcotráfico internacional.