- Don Arnoldo G. Ballestero recibe factura por consumo de diciembre por 434 mil 538 córdobas, con 52 centavos
Luis Eduardo Martínez M. CORRESPONSAL /MATAGALPA [email protected]
Continúan los reclamos en las oficinas de Disnorte, pero éstos en la mayoría de los casos no progresan, al extremo que personas que han cancelado recibos atrasados se han visto obligados a pagarlos nuevamente, debido al descontrol en la parte contable de esta empresa comercializadora del servicio eléctrico.
Al señor Arnoldo G. Ballestero, habitante del casco urbano en el municipio de Esquipulas, casi le da un infarto cuando recibió el cobro que le hace Disnorte por la suma de 434 mil 538 córdobas, con 52 centavos.
El recibo es fechado el 14 de diciembre de 2002, mes en que Ballestero, no pudo siquiera concentrarse en sus actividades porque esperaba que en cualquier momento se presentara una cuadrilla a su casa y le aplicaran el corte del servicio de energía eléctrica.
Aunque el reclamo se efectuó en las oficinas de Disnorte-Matagalpa, la revisión y decisión la tomará la gerencia de la empresa en la ciudad de Estelí, lugar donde se centralizan las operaciones de la zona norte del país.
CONFIRMAN COBROS EXAGERADOS
Por su parte, Raúl Jarquín, del Comité de Defensa del Consumidor, manifestó que en ese mismo poblado, hay personas que han recibido cobros exagerados y no se explican cómo es que hacen las lecturas de los medidores para realizar semejantes cobros, ya que la mayoría de la población solamente tienen dos o tres candelas y un televisor y con el consumo no es para que, como en el caso de Ballestero, le estén cobrando casi medio millón de córdobas.
Anterior a estos cobros, el promedio de la factura más baja que llegaba a este poblado era de 40 córdobas, mientras que la más alta era de 100 córdobas.
MÁS DIFICULTADES
En las oficinas de Disnorte-Matagalpa, solamente se encuentra la señora Martha Argüello, para darle respuesta a más de 50 personas que a diario llegan a realizar reclamos por cobros indebidos.
La señora Rosario Rojas, aunque se encuentra en la misma oficina, solamente se encarga de entregar facturas duplicadas cuando los clientes, por una u otra razón, extraviaron la factura original y solicitan un duplicado para poder estar al día con sus pagos.
También, otro dolor de cabeza, es hacer grandes filas en caja, debido a que Disnorte-Matagalpa sólo tiene una cajera para que reciba los pagos de clientes que no pueden cancelar en el momento que les cobran en sus respectivos domicilios.
La población de Esquipulas recibe con tres y hasta cuatro meses de retraso sus cobros y, cuando se dan cuenta, ya “le han aplicado el alicate”.