- Después de los 30 días de un parto normal o 45 si fue por cesárea, se puede empezar con una rutina de ejercicios
Estar en forma después del parto es una de las tareas que pueden resultar más difíciles, pero en los tiempos modernos que estamos viviendo, esto ya no resulta ser un problema que no tenga solución.
Los doctores orientan ejercicios para retomar la elasticidad y tonicidad de la piel de nuestro cuerpo.
Es importante armarse de paciencia porque en esta etapa y hasta que deje de dar pecho, están prohibidas las dietas estrictas que puedan afectar la calidad y cantidad de la leche. Sin embargo, una alimentación equilibrada y racional comenzará a surtir efecto.
Haga abdominales, que son para afirmar el busto y la espalda, además de caminar, subir y bajar escaleras y nadar, pero tiene que tomar en cuenta la opinión de su doctor.
Día a día
La ginecóloga Ligia Altamirano recomienda los siguientes ejercicios.
Primer día
Inhale profundamente, expandiendo el abdomen. Sisee mientras exhale lentamente, luego contraiga fuertemente los músculos abdominales.
Segundo día
Acostada sobre la espalda, con las piernas ligeramente separadas, coloque los brazos a los lados en ángulo recto con el cuerpo y levántelos lentamente, manteniéndolos rígidos los codos. Después de tocarse las manos, baje los brazos gradualmente.
Día tercero
Acostada, con los brazos a los costados. Levante ligeramente las rodillas, formando un arco con la espalda.
Día cuarto
Acostada, con las rodillas y cadera flexionada incline la pelvis hacia adentro y contraiga los glúteos mientras levanta la cabeza.
Día quinto
Acostada con las piernas rectas, levante ligeramente la cabeza y la rodilla izquierda, luego trate de alcanzar (pero no la toque) esa rodilla con la mano derecha. Repita la secuencia utilizando la rodilla derecha y la mano izquierda.
Día sexto
Acostada sobre la espalda, flexione lentamente una rodilla y lleve el muslo hacia el abdomen, baje el pie en dirección al glúteo, luego enderécelo y baje la pierna.
Día séptimo
Acostada sobre la espalda, con los dedos de los pies en punta y las rodillas rectas, levante alternativamente una pierna y luego la otra, tan alto como le sea posible, utilizando los músculos abdominales, pero no las manos, para bajar lentamente cada pierna.
Octavo día
Apoyada con los codos y las rodillas, junte los antebrazos y la parte inferior de las piernas, encorve y levante la espalda, contrayendo fuertemente los glúteos y el abdomen, después relájese y respire profundamente.
Día noveno
Igual que el séptimo, pero levante las dos piernas al mismo tiempo.
Décimo día
Acostada sobre la espalda y con los brazos debajo de la cabeza, siéntese y vuelva a acostarse lentamente, al principio puede meter los pies debajo de un mueble, como gancho para detenerse.