- Estados Unidos reconocería con apoyo económico el esfuerzo nica por reducir el exceso de armamento
- Cambio de tecnología militar se ajustará a las nuevas necesidades de lucha en la región
Luis Felipe Palacios [email protected]
El Ministro de Defensa, José Adán Guerra, confirmó ayer que el gobierno de Nicaragua se comprometió a liderar el proceso de reducción del exceso de armamento en Centroamérica, a cambio de obtener un “reconocimiento” de parte del gobierno de Estados Unidos, por ser pionero en ese sentido.
Guerra anunció que el presidente Enrique Bolaños decidió crear una comisión interinstitucional para elaborar una propuesta en materia de limitación y control de armamento a nivel regional, en el marco de un balance razonable de fuerzas.
Indicó que la comisión interinstitucional, que estará formada por los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Gobernación, deberá presentar la propuesta del gobierno de Nicaragua sobre limitación y control de armamentos en un plazo de dos meses, durante la próxima reunión de la Comisión de Defensa y Seguridad de Centroamérica.
Guerra consideró que el liderazgo en materia de control y limitación de armamento, debe ser reconocido por el gobierno estadounidense, el que puede contribuir a la modernización tecnológica del Ejército de Nicaragua de acuerdo a los nuevos roles y a las nuevas amenazas en la región.
“¿Qué necesitamos en ese sentido? Más que aviones cazabombarderos, necesitamos helicópteros, lanchas rápidas, guardacostas, mejorar nuestros sistemas radares, capacitar y modernizar aún más con tecnología más eficiente nuestro servicio de inteligencia”, precisó.
“Creo que ese reconocimiento debería venir de Estados Unidos, porque no contamos con los recursos para eso, y al ser pioneros y ser líderes en materia de control y limitación de armamentos, esperamos un reconocimiento en cuanto a enriquecer más la agenda bilateral de cooperación con Estados Unidos”, añadió.
El titular de Defensa aseveró que contar con esos equipos ayudará a combatir de una forma más eficiente el narcotráfico, la piratería y el tráfico ilegal de armas, entre otras amenazas latentes en la región.
“Vamos a llevar la voz cantante, esperando que los demás países tomen conciencia del marco de seguridad que va íntimamente ligado al proceso de integración centroamericana”, agregó.
PROPUESTA CONSENSUADA
Guerra explicó que la comisión interinstitucional, la que debe preparar la propuesta del desarme gradual del armamento centroamericano, aún no se ha reunido, pero aseguró que tanto el Ministerio de Defensa como el Ejército de Nicaragua están recopilando todos los instrumentos internacionales, referidos a procesos de control y limitación de armamentos.
Adelantó, además, que la propuesta nicaragüense a presentarse en la próxima reunión de la Comisión de Defensa y Seguridad de Centroamérica, debe considerar el interés soberano, el principio de balance razonable de fuerzas y la realidad centroamericana.
“Nicaragua está imbuida dentro de un proceso de integración centroamericana. No caben decisiones unilaterales y en este caso desarmes unilaterales”, sostuvo Guerra, quien explicó que la propuesta de Nicaragua tendrá que ser consensuada y bien meditada con los países que tienen Fuerzas Armadas en la región.
“Tenemos que ver qué tipo de Ejército deberíamos tener para defendernos de todas las amenazas que todos tenemos, pero primero tenemos que ponernos de acuerdo entre nosotros mismos y aprender a pensar que no somos los vecinos los enemigos entre uno y otro”, concluyó.
POSICIÓN DEL EJÉRCITO
El jefe del Ejército, Javier Carrión, comentó que Nicaragua no puede emprender la reducción unilateral de su armamento, si no es dentro del marco del balance racional de fuerzas en Centroamérica.
Carrión indicó que una eventual reducción del armamento “no es extraña y tampoco nos asusta”, pero observó que debe contar con una deliberación en la Asamblea Nacional y depender además de las iniciativas del Poder Ejecutivo.
El alto jefe militar recordó que las fuerzas armadas de la región hablan sobre el balance racional de fuerzas desde 1988, cuando en Esquipulas, Guatemala, se inició el proceso de paz que puso fin a las guerras civiles en Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
“Desde hace ocho años no hay avances en torno al balance racional de fuerzas en Centroamérica”, precisó.
El general Carrión explicó que la oferta del presidente Bolaños, hecha pública en Washington, es de que las fuerzas armadas de Centroamérica puedan eliminar los “excesos” en su arsenal militar, “como cumplidores de las medidas de seguridad y de fomento de la confianza, y como una forma de desarme”.
“Hemos reducido drásticamente las fuerzas de tierra, nos hemos quedado sin fuerza aérea y la fuerza naval tiene recursos limitados, (pero) tenemos fortalezas en otras áreas”, apuntó.
Carrión señaló que el objetivo es desarrollar un Ejército moderno dentro del marco de seguridad centroamericano, “con una base técnica y sostenible para los próximos 20 años, que no repercuta en gastos adicionales al país”.
“Al mismo tiempo insertarnos en la búsqueda de las nuevas tecnologías que nos pueda dar la posibilidad de recambiar técnica que, aunque está útil, que no lo es suficiente como helicópteros y lanchas”, añadió.
BOLAÑOS SE PREPARÓ
Diez días antes de su viaje a Washington, Estados Unidos, el presidente Enrique Bolaños creó una comisión interinstitucional para preparar la propuesta del gobierno de Nicaragua en materia de limitación y control de armamento a nivel regional, en el marco de un balance razonable de fuerzas.
El acuerdo presidencial número 56-2003, publicado en La Gaceta el viernes 14 de febrero de este año, considera que el Estado de Nicaragua tiene un firme compromiso con el modelo de seguridad democrática, plasmado en el Tratado Marco de Seguridad Democrática, suscrito en San Pedro Sula, Honduras, el 15 de diciembre de 1995, donde se estableció el acuerdo de continuar los esfuerzos para limitar y controlar los armamentos, por medio de un balance razonable de fuerzas y de seguridad pública.
En el acuerdo presidencial, Nicaragua proclama que continuará asumiendo un liderazgo en el desarme gradual y progresivo de la región, y a la vez promete programar iniciativas en el seno de la Comisión de Seguridad de Centroamérica, para emprender la modernización y profesionalización de las instituciones militares y del orden público.
NUEVAS AMENAZAS
El ministro de Defensa de Nicaragua, José Adán Guerra, explicó que “las amenazas que se ciernen sobre la región, son serias, como la narcoactividad, el tráfico de ilegales, el crimen organizado, la piratería, que son las amenazas que debemos combatir”. Por eso, los procesos de limitación de armamentos no escapan a una realidad mundial, añadió.