Elmer Ramírez
El sonido magistral, el tono excelente y la belleza de su eco al contacto de los bolillos con su teclado, hacen de la marimba el instrumento nacional que identifica a su vez nuestro folklore.
De todo es conocido que de la marimba han nacido piezas musicales inmortales como Los Dos Bolillos, El Solar de Monimbó, El Sapo, El Acuartillado, El Jarabe Chichón, y otras piezas que son del gusto y orgullo Nacional.
De la madera con que se construye la marimba: coyote, granadillo, chiriquí y ñámbar, probablemente las autoridades responsables del cuido de nuestra flora, tal vez ignorarán que la madera antes dicha debe de ser cuidada con el esmero de la educación para responder a la demanda de los artesanos y los artistas.
Qué buena coincidencia cuando el MECD ha decidido llevar a cabo el proyecto de arborizar como parte de la problemática nacional, pues recuérdese que aproximadamente 150 mil hectáreas de bosques son despaladas cada año.
Y decía qué buena coincidencia en vista de la excelente idea que en su discurso inaugural el ministro del MECD, Dr. Silvio de Franco exponía el plan de sembrar 350 mil árboles en otras tantas 7 mil escuelas, y que mejor que uno de estos árboles sean los que responden por la construcción de la marimba.
Si se evita el despale y las malas decisiones de seguir hiriendo el corazón de los bosques, tal como se hace con la reserva de Bosawás, este país en poco tiempo, no menos de 20 años, empezaría a importar madera y por ende a importar marimbas plásticas.
Este llamado de atención es para recordarle a las autoridades que es necesario defender nuestros recursos a como es importante seguir generando en los artesanos la producción de muebles y otras actividades que pertenecen a los talleres artesanales. De no ser así nos veremos en la encrucijada de utilizar sólo productos plásticos.
Docente en la UNI.