Doble moral y vestiduras rasgadas

Vidaluz [email protected]

Como se esperaba, la feroz reacción de quienes se ubican en la sagrada posición de la moral y el decoro, ha situado el tema del aborto en el centro del problema que hoy se discute a nivel nacional.

Es más fácil atrincherarse en la doble moral y rasgarse las vestiduras que aceptar que existe una violencia institucionalizada en una sociedad donde más del 50 por ciento ya viven milagrosamente de un dólar al día, hecho que a los padres de la niña embarazada por violación le impuso la necesidad de emigrar a Costa Rica buscando empleo.

Pero he hablado de doble moral porque yo me pregunto, si por aquellas casualidades de la vida, la niña ultrajada hubiese pertenecido a una familia de nivel económico alto ¿Qué decisión estarían pensando tomar? Estoy segura que en la gama de posibilidades no se estaría descartando el aborto. Sólo que a la reflexión sobre el alto riesgo que significa que el cuerpecito infantil aún no esté preparado ni física ni emocionalmente para un embarazo, posiblemente se agregarían otras “delicadezas” de clase como es la mezcla de sangres con un violador, peor aún si fuese de origen más bajo y como en la situación que hoy nos ocupa, le hubiese dejado además dos infecciones caracterizadas de transmisión sexual. Y en el caso de tomar tal decisión, indudablemente sería con gran sigilo, en excelentes condiciones para garantizar la intervención previendo todos los riesgos.

Esta situación, no “caso”, como insiste que se nombre, el sector que trabaja en pro de la niñez, debe ser una oportunidad para la reflexión sobre la realidad nacional, ante la que nos deberíamos plantear la necesidad de contribuir con la justicia social, con la definición de una política económica más justa en la que no existan padres analfabetos como este padre atribulado que se enteró de lo que verdaderamente acontecía en el cuerpo de su niña internada en el hospital de San José, al ver en un diario la foto de la casa donde vivía y pedir a un vecino que le leyera de qué se trataba. Esa fue la información de primera mano que recibió, antes de ser notificado por el médico.

Por lo expuesto, considero adecuada la actuación del Representante del Procurador de Derechos Humanos, quien se hizo presente en la ciudad de San José desde el primer momento que tuvo conocimiento de lo sucedido procediendo a las diligencias correspondientes. A él se le pusieron a la orden la Coordinadora de la Niñez y de la Adolescencia (CODENIEZ) y la Red de Mujeres Contra la Violencia, que permanecen muy de cerca dando su apoyo y vigilando que se le garanticen a la niña sus derechos humanos mediante la aplicación del Código de la Niñez y de la Convención Internacional

Las recomendaciones del Procurador van en el orden de lo siguiente: Que el Estado de Nicaragua delegue una fiscal especial de adolescentes para dar seguimiento al juicio incoado en contra del costarricense, Alex Barquero.

Que el Ministerio de la Familia de Nicaragua, asuma el caso con responsabilidad, ética y actitud libre de prejuicios apegada a las leyes que garantizan el interés superior de la niña.

Que el Ministerio de Salud se pronuncie a la mayor brevedad sobre la petición del padre, madre y de la misma niña, tomando en cuenta los criterios científicos y la voluntad de los tres con relación al embarazo.

Creo que la ciudadanía debe respaldar tales recomendaciones.

La autora es Enlace Nacional de la Coordinadora Civil y Miembro del Consejo Editorial de LA PRENSA.  

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