- En centenares de ciudades de todo el mundo, millones de personas salen a la calle para tratar de impedir una guerra contra Irak y rechazar los argumentos de Estados Unidos y Gran Bretaña a favor de una acción militar
Agencias y LA PRENSA
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BERLÍN Y OTRAS CAPITALES.- La jornada mundial contra la guerra fue seguida con mayor o menor intensidad en todos los continentes, pero destacó la multitudinaria manifestación de Roma, donde, según la organización, se concentraron unos tres millones de personas llegadas de todas la partes del país.
Londres, la capital británica, vio en Hyde Park una de las manifestaciones más extensas por la paz en una jornada de protesta, con al menos un millón de personas, de acuerdo con los organizadores, aunque las estimaciones iniciales de la Policía señalaban apenas la mitad. Los manifestantes esperaban incrementar la presión sobre el primer ministro Tony Blair —el principal apoyo en Europa de las políticas estadounidenses— y demostrar su desaprobación al envío de 40 mil soldados británicos al Golfo Pérsico.
“Pienso que deberían de tomarse más tiempo para encontrar una alternativa y no ver que la única solución al problema sea bombardear el país”, dijo María Harvey, psicóloga infantil de 58 años, quien expresó que no había participado en una marcha desde las manifestaciones contra la guerra del Golfo en 1991.
El primer ministro británico, Tony Blair, aseguró ayer en Glasgow, Escocia, que los inspectores de desarme de la ONU “tendrán más tiempo” en Irak, y subrayó que aún es partidario de seguir la vía de Naciones Unidas para solucionar la crisis iraquí.
“Habrá que dar más tiempo para las inspecciones”, afirmó el Primer Ministro, en su primera reacción al informe presentado este viernes por los jefes de los inspectores de desarme ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En Berlín se realizó la mayor manifestación de la historia alemana en favor de la paz, cuando más de medio millón de personas marchó bajo la histórica Puerta de Brandeburgo, símbolo de Berlín y de la Guerra Fría.
Las voces a favor de la paz resonaron con fuerza en las calles de Nueva York, donde cientos de miles de personas protestaron contra una posible guerra, en medio de un férreo dispositivo policial que bloqueaba el acceso a la ONU.
Haciéndose eco del llamado a la paz que lanzó el Premio Nobel de la Paz sudafricano, Desmond Tutu, desde una iglesia situada frente a la sede de las Naciones Unidas, los manifestantes corearon frases por la paz y en contra de su Gobierno en una ciudad en estado de alerta por la amenaza terrorista.
“El mundo necesita una solución pacífica”, “Gana sin guerra” o “Dinero para libros, no para bombas”, proclamaban algunas de las múltiples pancartas que llevaban manifestantes de todas las edades, quienes desafiaron el frío.
“Paz, paz, paz”, exclamó el arzobispo Tutu en una ceremonia en la Iglesia de la Sagrada Familia, donde se congregaron cristianos, judíos, musulmanes, ateos, y hasta un grupo de monjes budistas momentos antes de comenzar la protesta.
Más de tres millones de españoles salieron a las calles de 60 ciudades de todo el país para decir “No a la guerra” contra Irak, exigir la paz y criticar las posiciones adoptadas en esta crisis por los gobiernos de España, Gran Bretaña y EE.UU.
Estimaciones iniciales en París señalan que decenas de miles de personas participaron en manifestaciones. En Brasil, México, Argentina, Chile y en los restantes países latinoamericanos se llevaron a cabo protestas contra la salida bélica a la crisis.
(Luis Duarte colaboró para LA PRENSA desde Berlín).