Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/[email protected]
El dueño de los inmuebles que ocupaban las tiendas destruidas en el incendio del lunes por la noche en esta ciudad, y un extranjero dueño de uno de los establecimientos quemados, sospechan que el siniestro haya sido provocado y esperan que la Policía Nacional les dé los resultados de las investigaciones.
Humberto Rivas Gutiérrez, dueño de las cinco casas quemadas y hermano del propietario de la Farmacia El Calmante, también destruida; y Youset Rabim Asaad, de tienda Shajira, coincidieron en las sospechas y disponen de abogados para iniciar un proceso criminal contra el o los presuntos autores del incendio.
El siniestro, ocurrido a las 10 y 30 de la noche del lunes, en el sector del Mercado Santos Bárcenas o La Estación, que destruyó más de 300 mil dólares en mercadería, además de las viviendas, acabó con el mobiliario de la vivienda de la familia Asaad Sánchez, los únicos comerciantes que tenían su domicilio en ese establecimiento.
Tanto Humberto Rivas Gutiérrez dueño del Bar Los Tigres, como Youset Rabim Asaad, confían en que Dios los levantará de la situación en que han quedado y reiniciarán sus negocios.
TEMEN INCENDIO POR SEGURO
Asaad, que en diciembre instaló tienda Shajira, sólo cuenta con 280 córdobas en su cuenta en Banpro, porque la semana anterior había invertido 15 mil córdobas en mercadería, cuyo inventario ascendía a 35 mil dólares.
“Hace quince días, en esta misma zona, hubo un gran incendio en la bodega de alimentos. El lunes fue aquí. Temo que alguien del sector tiene interés en pegar fuego para cobrar su seguro. Si es así, si hubo mano negra en esto, voy a pedir justicia, porque pusieron en peligro la vida de mi familia”, dijo Asaad.
El extranjero, que tiene 18 años de vivir en este país, casado con una nicaragüense y padre de dos menores, se quejó por la presunta “negligencia” de los Bomberos que llegaron una hora después de iniciado el fuego, con mangueras dañadas y tenían que buscar agua en el sector.
DOS TIENDAS ASEGURADAS
Mohamed Shihab, de 24 años y dueño de una de las tiendas quemadas, tenía asegurada su mercadería. El joven comerciante, propietario de otra tienda en el mismo sector, sospecha que el incendio que aparentemente comenzó en su tienda, se originó por un cortocircuito.
“Eso nos los dirá la Policía cuando nos presenten el informe de las investigaciones”, dijo.
Otro extranjero que tenía asegurada su tienda El Sultán, es Haitham Nahim Shihab, quien salió hace 15 días para Arabia, según confirmó Mohamed Shihab.
VIERON “LLAMITA” EN TIENDA SHIHAB
Humberto Rivas Gutiérrez, quien a la hora del incendio esperaba un programa televisivo sobre Irak, refiere que una vendedora de hot-dogs llegó al bar a decirle que se quemaba la esquina de la tienda.
“Corrí y ví en el piso una llamita como de una cuarta de tamaño. Grité a Frank el mesero y le dije que trajera un balde de agua, creyendo que así lo apagaríamos, pero cuando el muchacho llegó, las lenguas de fuego alcanzaban toda la casa”, narró.
Frank Hernández Cardenal, el mesero y Donald de Jesús Martínez, que vende hot-dogs con su madre Demesia Laguna Matamoros aseguran que el incendio comenzó en la tienda Shihab.
NIÑOS VIVIERON HORROR
Desirée de 12 años y Jean Carlos de 9, hijos de Youset Rabim Asaad, narraron los horrores vividos durante el incendio, del cual se enteraron cuando alguien en la calle los alertó a gritos y salieron con sus padres para protegerse del fuego.
“Creí que me iba a morir al momento”, dijo la niña, que lamenta la destrucción de sus uniformes, útiles escolares y juguetes, mientras el niño recuerda que salió a protegerse en casa de su maestra Juanita, vecina de su casa.
Minutos antes del incendio la familia Asaad Sánchez regresaba contenta de una reunión de la Fraternidad de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo, cuyos miembros han llegado hasta los escombros, donde permanece esta familia, para orar por fortaleza espiritual.