Rolando Flores [email protected]
Los presidentes el istmo centroamericano y de Colombia suscribieron ayer la Declaración de Panamá, en la que condenan a la organización de las FARC y a otros movimientos armados colombianos a los que declaran como grupos terroristas que “atentan directamente contra la estabilidad política, económica y social” de Colombia.
Los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Nicaragua, Colombia, y el canciller de Argentina, rechazaron ayer abiertamente el recrudecimiento de las actividades de los grupos armados colombianos “al margen de la ley y que han trascendido la frontera colombiana, afectando la paz y estabilidad de la región”, según lee la Declaración de Panamá, suscrita por todos los representantes de Estado participantes en la reunión.
De acuerdo con el documento, los mandatarios manifiestan su firme convencimiento de que las actividades y los objetivos de dichos grupos subversivos, “cuando se apartan de los medios pacíficos y democráticos confirman una clara e incuestionable vocación terrorista”.
En la reunión, convocada a raíz del atentado perpetrado por las FARC la semana pasada en un popular club de Bogotá, los mandatarios denunciaron que las actividades de los grupos armados colombianos violan los derechos humanos de todos los colombianos y contradicen las normas del Derecho Internacional Humanitario, y son “hechos terroristas sobre los cuales debe aplicarse todo el peso de la ley”.
INVOCAN CONVENCIÓN DE LA OEA
De esta manera, los países firmantes invocaron la aplicación de la Convención Interamericana contra el Terrorismo y la Resolución número 1373 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Además, formularon un vehemente llamado a la Comunidad Internacional a cumplir tal normativa y “eliminar todo vínculo, facilidad o relación con dichos grupos terroristas”.
Asimismo, exhortaron a la Organización de Estados americanos (OEA) a que se adopten nuevas medidas que contribuyan de “manera práctica” al combate contra el terrorismo y a la búsqueda de la paz.
El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, viajó en el avión presidencial de la República de Honduras, atendiendo la invitación del presidente hondureño Ricardo Maduro. La delegación nicaragüense que viajó a Panamá estuvo conformada por el canciller Norman Caldera, el secretario privado de la Presidencia Ramón Lacayo, el secretario de Comunicación Joel Gutiérrez, y el comisionado Jairo Alonso, jefe de Seguridad Personal de la Presidencia.