- Cada semana se atiende entre dos y tres niños en emergencia a causa de la ingesta de cloro o kerosén
Mariela Ferná[email protected]
No almacenar sustancias tóxicas en recipientes de bebida, y no dejarlos al alcance de los niños, son las recomendaciones que hace la Dra. Miriam Chamorro, jefa de Terapia intensiva del Hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”. Pese a estas advertencias, cada semana se atiende un promedio de dos o tres niños por intoxicación debido a la ingesta ya sea de gas kerosén o cloro.
De acuerdo a la Dra. Chamorro, los padres de familia deben tener más cuidado al almacenar estas sustancias, “por favor no las dejen donde los niños las puedan tomar”.
Recomendó en el caso de que un niño ingiera una sustancia tóxica, no inducirlo al vómito sino inmediatamente llevarlo a un centro asistencial, “muchas veces les provocan vómitos, pero esto puede ser grave para el niño, pues le puede producir una intoxicación inmediata, debida a que el pequeño además de ingerir la sustancia la inhala”.
La Dra. Chamorro asegura que en los últimos tres años han fallecido cinco niños debido a intoxicación por la ingesta de gas.
El pasado miércoles, falleció Elías Ibarra de 19 meses de edad quien desarrolló una neumonía química, la cual le provocó dificultades respiratorias agudas, pese a haber permanecido cuatro días en terapia intensiva no se le pudo salvar la vida, ya que la afectación principal que sufrió Elías, fue en los pulmoncitos, según explicaciones de la médica.
Por la misma causa, Andrés Maltés, de 17 meses de edad, permaneció en terapia intensiva más de cinco días, aunque la situación de Andrés no fue tan grave, el niño desarrolló neumonía química, insuficiencia respiratoria leve a causa del gas que ingirió, pero respondió satisfactoriamente al tratamiento, según explicó la médica.
Por su parte Eugenio Maltés, padre del pequeño Andrés, hizo énfasis en el cuidado de los niños, ya que en segundos ocurren desgracias. “Nosotros nunca compramos gas porque no cocinamos en fuego, ese día seguro era para sacar alguna mancha en la ropa, y desgraciadamente el niño encontró la botella y tomó de ésta”.