El ex contra fallecido, Arnulfo Sánchez Romero, conocido como “Brinca Brinca”. (LA PRENSA/C. Cortez)

Un ex contra muerto en confuso tiroteo

Un grupo de ex contras conspiraba para realizar disturbios en el Ingenio Victoria de Julio, la Policía dio con ellos y estalló el tiroteo Eduardo Marenco yLuis Alemá[email protected] Un ex contra muerto, otro herido de gravedad con al menos tres tiros en el abdomen, dos detenidos, un prófugo y cuatro policías heridos, es el saldo […]

  • Un grupo de ex contras conspiraba para realizar disturbios en el Ingenio Victoria de Julio, la Policía dio con ellos y estalló el tiroteo

Eduardo Marenco yLuis Alemá[email protected]

Un ex contra muerto, otro herido de gravedad con al menos tres tiros en el abdomen, dos detenidos, un prófugo y cuatro policías heridos, es el saldo de un tiroteo que la Policía sostuvo ayer por la tarde en el empalme San Benito, Tipitapa, con un grupo de cinco ex contras que adelantaban preparativos para provocar disturbios en tierras del Ingenio Victoria de Julio, “Timal”, donde un conflicto de propiedad ha encendido los ánimos de los desmovilizados de guerra.

La Policía daba seguimiento a un grupo de ex contras liderados por Miguel Angel Molinares, “Veinte Leguas”, que sostuvieron una reunión ayer por la tarde en “El Chilamatillo”, en las cercanías del ingenio, para instigar a unos mil campesinos para realizar acciones violentas, informó el comisionado mayor Horacio Rocha, Jefe de la Policía de Managua.

Desde ayer los ex contras habían impedido el paso a los propietarios de las tierras en el ingenio, de modo que la Policía Nacional andaba en búsqueda de Molinares, quien se dio a la fuga después del tiroteo, según Rocha.

Alrededor de las cuatro de la tarde de ayer, el suboficial Marlon Pastrán y el policía Javier Perryman, transportándose en una moto, interceptaron al taxi rojo, Toyota Tercel, placas T-18-97, de la Cooperativa Wilfredo Navarro Moreira, en el que viajaban cinco ex contras, incluyendo a una mujer.

Al ser bloqueados con la moto, detuvieron el automotor y bajaron con dos pistolas 38 en mano, abriendo fuego de inmediato, hiriendo a Pastrán con un tiro en la boca que le hizo perder cuatro dientes, mientras Perryman recibió un refilón en el cuero cabelludo.

El policía de San Benito, Nelson Hernández, también fue herido en la pantorrilla izquierda cuando asistió a los colegas en el intercambio de fuego. Según el comisionado Rocha, uno de los ocupantes del vehículo hirió a Arnulfo Sánchez Romero, conocido como “Brinca Brinca”, quien después moriría tendido a la orilla de la carretera, a cien metros de la gasolinera del empalme de San Benito.

Los demás se dieron a la fuga: Molinares alcanzó a huir, dos fueron detenidos y otro se parapetó dentro de la casa de Rafael Alemán García y Teresa Aguilera Rojas, de 64 y 54 años, respectivamente, unos cien metros al sur, donde se encontraban ocho niños, según los testigos. Al refugiarse en la casa, el hombre llenó de horror a los niños y a la señora Aguilera.

Se trataba de Julio César Morán Aráuz, quien fue cercado en la casa por la Policía local, por lo que amenazó con suicidarse dentro de la vivienda, para luego disparar contra los agentes del orden. Cuando llegaron las fuerzas especiales “Tapir” les dijo: “Si quieren detenerme vengan por mí”, y comenzó a disparar, hiriendo en la mano al oficial Mario Guido.

El ex contra recibió balazos en el abdomen y en las piernas, y cayó tendido en la cocina, según versión preliminar. Los dueños de la casa se quejan de que la Policía tiroteó la vivienda, violentó su domicilio y puso en peligro sus vidas.

Los detenidos son una mujer no identificada, blanca, pelo liso, de estatura y contextura media; y Daniel Abel Sánchez Martínez, conocido como “Siete Letras”. La Policía averigua ahora quién es el dueño del vehículo.

Horas después, en la escena del crimen se observaba en el interior del vehículo una zapatilla en el asiento delantero del pasajero, que era la que le faltaba al fallecido, “Brinca Brinca”, tendido a pocos metros.

POLICÍAS FUERA DE PELIGRO

Los cuatro policías que resultaron lesionados de bala se encuentran fuera de peligro, pero Marlon Pastrana Moreno, tiene las lesiones más graves, confirmó el doctor Larry Ubeda, subdirector del Hospital Carlos Roberto Huembes.

Pastrana Moreno recibió un disparo a la altura del labio, por lo que perdió cuatro dientes. El policía Javier Perryman, de 30 años, sufrió una herida superficial en el cuero cabelludo, mientras Mario Guido policía de la brigada Tapir, presenta una herida en la mano derecha con fractura en el dedo anular. Guido se salvó de milagro, pues otra bala le impacto en el pecho, pero tenía puesto su chaleco anti-balas.

El otro policía herido fue Nelson Hernández que recibió un disparo en la pierna izquierda que no lesionó el hueso.  

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