- Pago de propiedades confiscadas
sigue siendo la causa principal de la enorme deuda interna de Nicaragua - Estado todavía debe 536 millones de dólares por las confiscaciones que hizo el gobierno sandinista
José Adán Silva [email protected]
El costo de la llamada “Piñata” de propiedades que hizo el régimen sandinista, durante la transición de gobierno en 1990, va llegando a los mil millones de dólares, y el Estado nicaragüense los ha pagado con recursos del Tesoro, informó ayer el presidente del Banco Central, Mario Alonso.
En una entrevista con el Canal 2 de Televisión, Alonso dijo que la deuda interna se debe en gran parte a la emisión de bonos que el Estado ha hecho para pagar las indemnizaciones a los ciudadanos confiscados en los años 80, y al financiamiento de las quiebras bancarias que ocurrieron durante el gobierno de Arnoldo Alemán.
LA PRENSA confirmó con el presidente del Banco Central que sólo en Bonos para Pago de Indemnizaciones (BPI), el Estado nicaragüense ha gastado 950 millones de dólares, el 55 por ciento del total de la deuda interna que es 1,700 millones de dólares.
“Tenemos dos tipos de generación de deuda interna, una por las situaciones políticas que se dieron en la época de los 80, no me voy a referir a ello, todos lo sabemos, que lo que tenemos ahora son los BPI, los Bonos Por Indemnización de la Propiedad, ahí tenemos 950 millones de dólares”, señaló Alonso.
QUIEBRAS BANCARIAS EN SEGUNDO LUGAR
El presidente del BCN señaló las quiebras bancarias que han sacudido el Sistema Financiero Nacional, como el segundo elemento que ha contribuido a endurecer la crisis económica del país. “En deuda interna de Certificados Negociables de Inversión (Ceni), hay dos tipos diferentes, uno son los famosos semi-bancarios, con los que el BCN respaldó los depósitos de los clientes en los bancos quebrados, ahí tenemos aproximadamente unos 400 millones de dólares”, confirmó Alonso.
En abril del año 2002, cuando el gobierno cumplía sus primeros 100 días, el presidente Enrique Bolaños dijo que de 1,690 millones de dólares que sumaba la deuda interna, 750 millones se habían dado por el pago de los BPI, y otros 347 millones “por rescate de las quiebras de los bancos”. Es decir que de abril del año pasado, a la fecha, Nicaragua ha gastado 200 millones de dólares en pagar propiedades confiscadas y cerca de 53 millones en cancelar deudas por quiebras bancarias.
Bolaños explicó en esa ocasión que debido a esta deuda, sumada a los 6,400 millones de dólares de la deuda externa, “cada nicaragüense debe 5,000 córdobas por la deuda interna y otros 20 mil córdobas por cabeza, por la deuda externa”.
DEUDA ENORME
Un documento al que tuvo acceso LA PRENSA, titulado “Resumen de la Situación de Reclamantes y Bienes Reclamados”, elaborado por la Comisión Nacional de Revisión de Confiscaciones, que maneja la Procuraduría de la Propiedad, revela que hasta junio del 2002 el Estado de Nicaragua había pagado 963.6 millones de dólares en indemnizaciones, de un total de 1,500 millones en que se calculó la deuda por confiscaciones.
Según ese informe, Nicaragua aún adeuda 536.4 millones de dólares que, al tipo de cambio oficial de ayer (14.75), suman una deuda de 8,310 millones de córdobas.
RECLAMOS PENDIENTES
De acuerdo con el informe de la Procuraduría de la Propiedad, denominado “Resumen de la Situación de Reclamantes y Bienes Reclamados”, Nicaragua debe resolver reclamos de 741 ciudadanos norteamericanos.
Hasta junio de 2002, habían resuelto 4,210 casos de reclamantes norteamericanos.
Según el mismo reporte, hasta junio de 2002 existía un total de 7,488 personas que aún reclaman 19,882 propiedades, supuestamente confiscadas por el gobierno sandinista.
El mismo informe indica que hasta la fecha existen 7,102 casos de propiedades pendientes de resolución, que de ser aprobados se sumarían a los millones que Nicaragua ya debe por la confiscación.